Aral Digital.- SOS Corporación Alimentaria ha obtenido un beneficio neto de 8,1 millones de euros en el primer trimestre del año, frente al resultado negativo de 850.000 euros del mismo periodo del ejercicio precedente, unos datos que marcan un “cambio de tendencia y una normalización de la actividad operativa” después de tres años sufriendo pérdidas.

Este resultado se explica por la reducción de los gastos financieros en 4,5 millones de euros tras el cierre de la refinanciación en diciembre y por los ingresos procedentes de la venta de la marca Saludaes, tal y como indica la compañía. Por su parte, la facturación de los tres primeros meses, que incluye los negocios de aceite y arroz, se ha situado en 299,5 millones de euros, un 5,5% menos, por la bajada del precio del aceite de oliva.

Asimismo, el resultado bruto de explotación (Ebitda) ha descendido un 20,4%, hasta 20 millones de euros, debido a la disminución de la rentabilidad en el área de aceite de semillas, a causa de los altos precios de la materia prima, que han subido un 28,8% en el último año. SOS explica que la caída de los márgenes se ha debido también a que el aprovisionamiento de materias primas del grupo en el tercer trimestre de 2010 “no pudo hacerse en las mejores condiciones de precio por la ausencia de recursos financieros que sufría la compañía en aquellos momentos”.

El fabricante de Carbonell y Koipe, que el próximo 9 de junio propondrá en junta de accionistas cambiar su denominación social por Deoleo, detalló que la deuda financiera se situaba en 887 millones de euros a 31 de marzo, una cifra que se reducirá con la venta de la división arrocera a Ebro Foods, cuya ejecución está pendiente de la aprobación de las autoridades de competencia.

En los dos últimos años, dentro del plan de reducción de costes y desinversiones, SOS ha reducido su plantilla un 47%, hasta 1.531 empleados, sin contar la salida del negocio del arroz. El recorte de empleados en los tres primeros meses (en unos 700 trabajadores) responde fundamentalmente a las medidas llevadas a cabo en la filial de México, cuyos activos ha arrendado a un tercero, y al cierre de la filial de la Guayana francesa.

“A lo largo de 2011 se irán acometiendo nuevas actuaciones para mejorar la eficiencia y ajustar las capacidades de producción a la demanda sostenible”, afirma la compañía alimentaria. En la información remitida a la CNMV, SOS precisa que debido a una estructura de costes que penaliza el negocio, ha acelerado la implementación de un plan global de ajuste de costes que se consolidará a partir del segundo semestre y cuyos ahorros empezarán a mostrarse durante el tercer y cuarto trimestre.