AMDPress.- Las Autoridades Europeas de Seguridad Alimenticia (EFSA) han examinado el riesgo del componente químico semicarbazida (SEM) como posible sustancia cancerígena, encontrada en algunas tapas metálicas selladas con juntas plásticas de alimentos infantiles y, aunque han aclarado que no es necesario dejar de alimentar a los infantes con estos productos,  han urgido a los productores de esta comida que cambien sus métodos de envasado.

En el comunicado de la EFSA se explica que en caso de que hubiera riesgo, éste sería muy pequeño, "sin embargo, los expertos creen que sería prudente reducir la presencia de SEM en los alimentos infantiles tan rápidamente como el progreso tecnológico lo permita".

La sustancia química únicamente se ha encontrado en mínimas cantidades en las comidas, incluyendo conservas, mermeladas, zumos de frutas y alimentación ifnantil. Los expertos de EFSA creen que el SEM se produce durante el tratamiento de calor al que se someten las tapas de los alimentos. Desde aquí, podría contaminar al contenido.

El director de la homónima de Gran Bretaña, John Krebs, afirma que "hay una gran incertidumbre sobre los riesgos del SEM", por esto, es conveniente que la industria de la alimentación encuentre métodos alternativos para sellar los frascos como medida de precaución.

La información de las autoridades sobre el SEM es muy limitada todavía, pero estudios hechos en animales la han catalogado como una sustancia cancerígena, pero débil. No es posible saber si producirá los mismos efectos en las personas hasta que no haya un trabajo más específico para conocer la sustancia química.