"La Alimentación Consciente significa centrar nuestra atención completa y en todo momento en lo que vamos a comer", Así la definía Elisa Escorihuela, comunicadora y nutricionista, durante la jornada 'Alimentación Consciente: Despierta tus sentidos' organizada ayer por VI.P (Asociación de Cooperativas Hortofrutícolas de Val Venosta) en el espacio Naked Concept de Madrid.

Esta corriente nutricional está relacionada con el Mindful Eating, una técnica derivada del Mindfulness que en 1979 desarrolló Jon Kabat-Zinn y que numerosas investigaciones han arrojado resultados muy positivos sobre su práctica, según los distintos estudios que se expusieron durante el evento.

Para ponerla en prácticar  "lo primero es saber diferenciar entre el hambre emocional y el hambre física. La emocional aparece de repente, es súper intensa y nos hace querer algo ya, en ese momento, que generalmente no es una fruta ni una ensalada, sino un alimento generalmente bastante calórico, un caprichito. Sin embargo, el hambre física aparece gradualmente y puede saciarse con una ensalada o un salmón a la plancha, mucho mejores a nivel nutricional", añadió Escorihuela. Es por ello que la Alimentación Consciente resulta beneficiosa para la población general y, especialmente, para quienes buscan perder peso o sufren trastornos alimentarios, como la anorexia y la bulimia, en los que un fuerte componente psicológico se asocia a la comida.

Sesión de Mindful Eating

La psicóloga Ksenia Ryzhkova, formada por la Universidad de Massachusetts en la técnica de Mindfulness, tomó como ejemplo una manzana Val Venosta para despertar todos los sentidos que intervienen en la alimentación, permitiéndonos percibir realmente los sabores, aromas y texturas que aporta cada elemento de nuestra dieta.

"La manzana es perfecta para poner en práctica esta técnica de Mindful Eating porque tiene colores llamativos, por los que empezar a centrar la atención observando su superficie con calma, disfrutando con su tacto. Una vez comenzamos con la ingesta, es una fruta de textura consistente, que ayuda a despertar el oído: si la comemos en crudo, su crujido nos permite ser conscientes de cada bocado, pero también del hecho mismo de masticarla", apuntaron desde VI.P.

En un ejercicio de Alimentación Consciente, Ryzhkova estimó que deberían de dedicarse al menos unos 15-20 minutos para observar y comer con calma una manzana, masticándola de manera exploratoria, tratando de identificar sabores, olores, texturas…

La Alimentación Consciente durante las comidas

En el caso de un menú completo, la experta señaló otras claves para promover la consciencia durante el momento de la comida.

- Evitar elementos que nos distraigan, como la televisión, el móvil, la radio o el ordenador. Sentarse a la mesa es crucial para que nos centremos en qué estamos haciendo y tomar conciencia de a qué vamos a dedicar los próximos minutos, abandonando la tendencia al "multitask" que, realmente, nos impide hacer nada correctamente.

- Dejar atrás la costumbre de llevar paquetes y bolsas al completo o fuentes repletas a la mesa para poner únicamente la comida que creemos que es adecuada a nuestro apetito. Además, debemos servirnos y tener a la vista una ración completa de cada uno de los platos que vayamos a tomar, si nuestro menú incluye primero, segundo y postre. Esto facilita que calculemos las cantidades de cada alimento, equilibrándolas y garantizando una ingesta variada.

- Desechar el menaje que nos dificulte reconocer correctamente las porciones de alimentos que estamos ingiriendo. Por ejemplo, platos o cuencos excesivamente grandes u hondos, vasos que no corresponden a medidas estándar o colores y estampados que camuflan la comida.