La fábrica de Heineken España en Jaén es la primera planta cervecera cero emisiones de España y la mayor de Europa al ser la única que funciona exclusivamente con energías renovables; es decir, con electricidad verde de origen solar y energía térmica procedente de una nueva planta de biomasa que utiliza como materia prima un recurso local, el olivo.

Gracias a este hito, toda la cerveza de marcas como Cruzcampo procedentes de la fábrica de Jaén, una de las cuatro que la compañía tiene en España, estará elaborada con energía 100% renovable procedente del sol y de olivares de Jaén. 

La inauguración de esta fábrica ha contado, entre otras instituciones, con la presencia de la Ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto y Guillaume Duverdier, presidente de Heineken España. En palabras de Duverdier: “Jaén supone un gran paso en nuestra apuesta por la sostenibilidad y en nuestra ambición por ser la cervecera más verde. Un camino en el que llevamos años trabajando para elaborar cervezas que le gusten al mundo, a las personas y al planeta. Este proyecto, que además de cuidar el medioambiente impulsa la lucha contra el cambio climático y beneficia a los agricultores locales, nos acerca a nuestro compromiso de elaborar todas nuestras cervezas con cero emisiones antes de 2025”.

“Esta fábrica es un ejemplo del espíritu con el que nace el Next Generation EU y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que basa sus pilares en la transición ecológica, la transformación digital y la cohesión social y territorial. Todos estos pilares están representados en esta planta”, ha afirmado Reyes Maroto.

La primera fábrica cervecera cero emisiones de España incorpora una nueva planta de biomasa que convierte los restos de poda de olivar en energía térmica renovable. Gracias a ella se consigue el 70% de la energía necesaria para elaborar cerveza. El 30% restante, energía eléctrica, procede de la planta fotovoltaica inaugurada el pasado mes de septiembre en El Andévalo (Huelva) junto a Iberdrola, que abastece a todas las fábricas de Heineken en España.

Cervezas cero emisiones

La nueva instalación de energía térmica renovable de Jaén ofrece un sistema alternativo de producción de vapor industrial ecológico, sostenible y beneficioso para el entorno que genera 12.600 megavatios/hora de energía renovable al año. El proyecto ha sido desarrollado junto a Biosteam, especialista nacional en la gestión de residuos agrícolas y forestales y su transformación en biomasa, como un TPA (Thermal Purchase Agreement) de larga duración para los próximos 12 años. Más de 180 profesionales han colaborado en la puesta en marcha de este proyecto, que cuenta con una inversión de 1,4 millones de euros.

En total, la fábrica de Heineken España en Jaén evitará la emisión a la atmósfera de 4.000 toneladas de dióxido de carbono al año (2.500 toneladas de dióxido de carbono por biomasa y 1.500 toneladas de dióxido de carbono por electricidad renovable), el equivalente al consumo energético de una población como Martos (Jaén), con 6.650 hogares.

Se trata del primer acuerdo de este tipo que Heineken firma en Europa, volviendo a posicionar a España como un mercado pionero en la puesta en marcha de este tipo de iniciativas, claves para la implementación del programa de reducción de dióxido de carbono “Drop the C” y la estrategia global EverGreen. 

Todo el material utilizado para alimentar esta caldera de biomasa, unas 6.000 toneladas de residuos de poda al año, proviene de un radio que no supera los 90km de distancia de la fábrica de La Imora, que está rodeada de campos de olivar. Una sencilla prueba de lo que el olivar representa para esta región, cultural y económicamente, ya que Según Eurostat Jaén lidera la producción mundial de aceite de oliva, con un 20% del total.

El concepto de economía circular cobra especial relevancia en esta fábrica cero residuos, que ya aprovechaba más del 95% de sus residuos mediante operaciones de reciclado, reutilización o valorización energética. Ahora, como fábrica cero emisiones, también se preocupa por convertir los residuos en recursos, generando energía verde. Contribuye así a dar un nuevo uso a los restos de la tradicional poda y limpieza de olivar, aportando un ingreso extra para los agricultores de la zona.  Además, toda el agua que contienen las cervezas que salen de esta fábrica es devuelta a la naturaleza, gracias a proyectos de compensación hídrica como el realizado en Doñana.