La Federación Española del Vino (FEV) celebró el pasado 13 de junio un acto en Madrid para conmemorar su 40 aniversario, repasando sus hitos en defensa del sector y reivindicando el valor cultural y social del vino.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, fue el encargado de clausurar este acto de aniversario, reconociendo la importante labor realizada por la FEV a lo largo de estos 40 años para contribuir al "crecimiento, competitividad y rentabilidad de las bodegas españolas y de la industria vitivinícola en general", destacando que este trabajo "ha contribuido positivamente a lograr un sector líder, modernizado, dinámico y competitivo".

Por su parte, el presidente de la FEV, Miguel Torres, hizo un repaso por algunos de los hitos de la Federación en estos últimos años y enunció alguno de los principales retos de futuro que tendrán que afrontar las bodegas como la mejora de los precios en la exportación, la lucha contra los efectos del cambio climático, que ya es una realidad en el sector, o garantizar la especificidad del vino y su consumo con moderación frente a políticas y corrientes de salud pública prohibicionistas que traten de esconder el producto.

El 40 aniversario de la FEV tuvo un marcado carácter cultural, con una conferencia inaugural a cargo del escritor y diplomático chileno nacionalizado español Jorge Edwards, Premio Cervantes 1999. "No sobrevivirán los versos de los poetas que beban agua", comenzó diciendo Edwards, en un relato que repasó los vínculos y la relación existente entre el vino y algunos de los autores españoles y latinoamericanos más importantes del último siglo.

A continuación, la directora de la Biblioteca Nacional, Ana Santos; el director del Instituto Cervantes, Juan Manuel Bonet; el diseñador Roberto Verino; el arquitecto Rafael Moneo y el catedrático riojano Miguel Ángel Muro analizaron en una mesa redonda el histórico maridaje entre vino y cultura, la aportación de este alimento a la construcción de la Marca España o la relación que debe existir entre el sector del vino y el mundo educativo como factor transmisor de cultura.