El principal centro de producción de Pernod Ricard en España, que se encuentra en Las Labores (Ciudad Real), es ya uno de los dos embotelladores para Malibu a nivel mundial, exportando a cuatro continentes. De esta forma, verá incrementado su volumen de embotellado y producción en un 22% y mantendrá su compromiso con la creación de valor en el ámbito local. El centro incrementa su plantilla en un 10%y alcanza un porcentaje del 65% en compras y suministros realizado a través de proveedores españoles.

La fábrica de Las Labores, inaugurada en 1984 para la distribución de ginebra en España, produce anualmente 26 millones de litros, de los cuales exporta 22 millones a más de 60 países. Asimismo, posee un centro logístico de 17.600 metros cuadrados, con capacidad para 18.500 pallets que atiende el suministro y expedición de productos importados y distribuidos en España.

El centro es un referente tecnológico, gracias a la transformación digital y el esfuerzo de inversión y actualización permanente

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha visitado las instalaciones, y ha asegurado que "el éxito de una planta de esta naturaleza radica en el personal. Estamos aquí para celebrar que estamos en un momento de expansión, y vengo no sólo a felicitarme, sino a comprometerme en ayudas para el empleo, en ayudas para el estímulo económico y para la ampliación propiamente industrial".

Con motivo de esta visita, Eric Laborde, presidente director general de Pernod Ricard en España, ha declarado: "hace dos años, coincidiendo con el 30 aniversario de este centro de producción, aspirábamos a convertirnos en el centro internacional de referencia de Pernod Ricard. Hoy ya es una realidad gracias a la innovación y al esfuerzo de todos los colaboradores que trabajan día a día por un futuro mejor".

Por su parte Bosco Torremocha, director ejecutivo de FEBE, ha destacado la importancia de la región como una de las principales zonas de producción de bebidas espirituosas en España. "Castilla La Mancha representa un valor añadido bruto a la economía española de 7.585 millones de euros. Concretamente, la industria de bebidas espirituosas local utiliza 200.000 toneladas de materias primas, da trabajo a 300.000 personas directa o indirectamente y genera más de 1.300 millones a la Hacienda pública en concepto de impuestos indirectos".