El consumo de cava en España llevaba 7 años cayendo en picado, pero en 2015 la tendencia está cambiando. Según el Consejo Regulador del Cava, las ventas en el mercado interior aumentaron en el primer semestre del año hasta un 9%, una buena cifra si se tiene en cuenta la trayectoria anterior del espumoso español. Tanto los cavas aragoneses como extremeños llevan varios años aumentando sus ventas en el mercado interior, donde reconocen que el conflicto catalán les ha beneficiado, así como en el exterior, donde experimentan un importante proceso de internacionalización.

Los productores de Aragón esperan que sus cavas mantengan esta tendencia al alza. Meritxell Villas, responsable de AragonMeGusta.com, reconoce que los espumosos aragoneses están ganando cada vez más un mayor reconocimiento frente a los catalanes, que hasta hace unos años acaparaban toda la fama.

Respecto a la a capacidad de producción y distribución del cava extremeño, también crece a velocidades de vértigo: un 23% el año pasado. De 2,8 millones de botellas que sacaron en 2013 a más de 3,6 millones en 2014. Y la tendencia se mantiene este año según Leonard Pera, fundador y gestor de la web gastronómica TodoExtremadura.com. Al igual que con los cavas aragoneses, este incremento viene muy marcado por la realidad política del momento. Los cavas extremeños cuentan con salir bien parados de esta situación puesto que en los últimos años han logrado cierto reconocimiento en España y cuentan con un mercado consolidado. Ahora esperan crecer.

Mercado internacional

Respecto al mercado internacional, el cava español también ha experimentado una leve recuperación. Ha llegado a crecer un 1% con respecto al mismo periodo del año pasado. En 2014 se produjeron en nuestro país más de 242 millones de botellas de cava. De ellas, una cuarta parte fue comprada por los dos países que más cava consumen actualmente: Alemania, que compró casi 30,5 millones de botellas, y Bélgica, con más de 30,4 millones de botellas.

Soprendentemente, la mejora del mercado exterior está motivada por países como Francia, tradicionalmente consumidor y productor de champagne, donde se ha incrementado el consumo del espumoso español en un 12%. También gracias al incremento del consumo en otros países, como Canadá, donde el consumo creció hasta llegar al 16%, y Estados Unidos donde lo hizo hasta el 15%, convirtiéndose este último en el cuarto mercado mundial para el cava.

Este crecimiento está potenciado, según el propio Consejo Regulador, por los cavas de alta gama. Así, los de Reserva han aumentado un 11,7% con 9,39 millones de botellas, y los Gran Reserva un 22,6%, con 1,85 millones de botellas. La mayor parte del crecimiento experimentado en las ventas procede de la distribución tradicional: restaurantes, tiendas especializadas y hoteles.