Raíz de Guzmán ha puesto en el mercado en 2019 Raíz Voy Olé, un vino frutal que no pasa por crianza en barrica. La bodega ha conseguido un caldo equilibrado sin la madera que se utiliza normalmente para alcanzar esas características. Los procesos fermentativos se producen por co-inoculación en barricas de roble francés.

 

Esta bodega de la Ribera del Duero comercializa un producto cuya uva se ve influida por el clima, con muchas horas de sol y grandes cambios de temperatura y las características del suelo rojo, sembrado de cascajo bermejo. La marca ha apostado por un viñedo de 40 años que está en la zona más alta de la Ribera, a casi 2.000 metros.

El nombre es un guiño a los vinos Beaujolais, que se elaboran en la región francesa justo cuando acaba la vendimia y se empiezan a degustar en noviembre.

La bodega, de más de 20 años de trayectoria,  indica que el caldo trae, en nariz, recuerdos a frutos rojos, como ferezas y frambuesas, junto con regaliz y mentolados.