La Covid-19 está definiendo un nuevo perfil de consumidor, más preocupado por su situación financiera y por su seguridad, más selectivo en su gasto y más digital y concienciado en la interacción con las marcas, así lo demuestra el estudio ‘Consumidores y nueva realidad’ elaborado por KPMG.

Según dicho estudio, el 58% de los consumidores españoles asegura que su economía doméstica ha empeorado durante la pandemia y un 53% califica su situación financiera de sensible o preocupante. En consecuencia, la relación calidad-precio se sitúa como el principal factor de compra para el 70% de los españoles, seguido de la seguridad, con un 47% de las respuestas, y la confianza en la marca, para el 46%.

En el caso de España, el 42% de los consumidores se ha vuelto más selectivo a la hora de adquirir nuevos productos o servicios, mientras que un 25% de los encuestados señala que ha dejado de adquirir productos de lujo o no esenciales. Además, el 53% de los consumidores españoles, en caso de que su situación financiera y las restricciones lo permitieran, destinarían su consumo principalmente a vacaciones dentro del territorio nacional, más del doble de aquellos que viajarían fuera del país, y un 42% lo harían en restauración fuera del hogar.

El 58% de los consumidores españoles asegura que su economía doméstica ha empeorado. En consecuencia, la relación calidad-precio se sitúa como principal factor de compra

“La pandemia está generando cambios en los hábitos, preferencias y expectativas de los consumidores a los que las marcas deberán adaptarse con rapidez y flexibilidad para seguir generando confianza. En un contexto cada vez más digital y en el que la difícil coyuntura económica y la salud se sitúan entre las principales preocupaciones de los ciudadanos, las compañías deberán prestar especial atención a aspectos como la relación calidad-precio y el desarrollo decidido de canales digitales de interacción con el cliente, así como transmitir valores, seguridad y transparencia, reforzando su propósito ante la sociedad”, explica Enrique Porta , socio responsable de Consumo y Distribución de KPMG en España.

Y es que, si antes de la pandemia el 30% de los consumidores españoles utilizaba los canales online para comprar regularmente, ahora lo hace un 46%. El impulso de lo digital también se hace notar en los métodos de pago: un 30% de los encuestados en España asegura que ha incrementado su uso del pago digital. Un crecimiento similar experimenta el pago con tarjeta, tanto de débito, con un 33%, como de crédito, un 30%.

Asimismo, un 3% de los consumidores españoles, 6% en la media global, tiene la intención de volver a actuar como antes en un escenario sin restricciones. Eso sí, un 45% de los consumidores españoles manifiesta su intención de volver a sus hábitos anteriores, pero reforzando la seguridad. En este sentido, los consumidores españoles están exigiendo a las tiendas más medidas de distanciamiento y seguridad en las tiendas.

Por último, la pandemia ha supuesto un punto de inflexión en la relación que los consumidores mantienen con sus marcas. Los encuestados revelan que en la nueva realidad darán más importancia que antes a la transparencia de las comunicaciones, el 58% de las respuestas, y a las decisiones que las compañías tomen para contener la enfermedad, el 54%.