ARAL Digital.- El gasto de las familias españolas en productos de consumo básico para el hogar (alimentación, bebidas, droguería y perfumería) aumentó un 1,5% en 2011, hasta un total de 70.400 millones de euros, con lo que se consolida la tímida recuperación iniciada el año anterior, con un crecimiento del 0,4%. Mientras tanto, el consumo fuera del hogar sigue acusando la crisis, con un descenso de las ventas de bebidas en el canal de la hostelería que osciló entre el 5,4% en las bebidas alcohólicas y el 7% en las no alcohólicas, según el Anuario Nielsen 2012.

El crecimiento del gasto en la cesta de la compra en 2011, aún lejos de las tasas del 5% previas a la crisis, se explica tanto por el aumento de los precios ( 0,9%) como por el incremento del número de productos o cantidades compradas ( 0,6%). En concreto, la alimentación envasada impulsó el mercado, al crecer un 3,5% el valor de las ventas de refrigerados, congelados, charcutería y quesos y un 3% las de alimentación seca. Los productos frescos, por su parte, se mantuvieron estables ( 0,1%).

Crecen de forma destacada los productos relacionados con el cuidado de la salud y otras categorías asociadas al hecho de que se pasa más tiempo en casa, como los preparados para bizcochos, así como artículos derivados de la innovación, como el café en monodosis. Los responsables de la consultora pronostican un comportamiento similar del mercado en 2012, con un incremento del gasto en gran consumo entre el 1% y el 2%, siempre que el aumento de los precios se mantenga en niveles similares al año pasado.

Por otro lado y a consecuencia de la crisis, el sector de la hostelería ha perdido 12.000 establecimientos desde 2008, cuando alcanzó su red máxima (232.000 locales). Actualmente, quedan 220.000, prácticamente la misma red que en 1997. En el último año, en el que la restauración también ha sufrido los efectos del endurecimiento de la Ley Antitabaco, el sector perdió 3.000 establecimientos.

Por otro lado, el Anuario Nielsen también recoge datos de las ventas de electrodomésticos, que cayeron un 16,8%, con descensos en todas las gamas, y de las farmacias, donde aumentó la venta de medicamentos ( 1,3), pero retrocedió el gasto (-4%) debido a una mayor compra de genéricos.