Cat-Dis, Asociación Catalana de Supermercados y Distribuidores, ha realizado un análisis de los últimos datos referentes al sector comercio en Catalunya y España que, según explican apoyan su posición de que "la liberalización de horarios y la desregulación del sector, no representan un mayor dinamismo en el sector y tampoco la creación de puestos de trabajo"

Para llegar a esta conclusión, Cat-Dis resalta que los datos del Índice de Comercio Minorista (ICM) del INE, correspondientes al cierre del año 2013, indican que Catalunya vivió un incremento interanual de las ventas respecto al ejercicio anterior del 0,1%, y se situó en un comportamiento similar a la media española ( 0,0%), mientras que la comunidad autónoma de Madrid registró una caída del 1,9%, a pesar de las medidas de liberalización de horarios comerciales y de apertura en festivos, "argumentadas en base a la activación de la economía y de la creación de puestos de trabajo", señalan desde la asociación.

Según la patronal catalana, el dato más relevante del ICM es el referente a la tasa de ocupación, donde Catalunya -con un descenso de un 1,4%- registra un comportamiento similar a la media nacional (-1,3%) y por encima de la caída de Madrid que, con un -2,6%, es una de las comunidades autónomas donde más ocupación se destruyó. "De hecho, el número de afiliados a la Seguridad Social del sector ha disminuido en 20.312 personas entre junio de 2012 y septiembre de 2013, mientras que Catalunya lo ha hecho en 10.966 afiliados", indican desde Cat-Dis; que destacan también "que este comportamiento en la destrucción de ocupación ha mejorado en los últimos meses del año 2013 en Catalunya, que se ha situado por encima de la media española, mientras Madrid se situaba como la Comunidad del Estado donde más ocupación se destruía en los meses de noviembre y diciembre".

Cat-Dis argumenta además que, según las cifras de 2013 en toda España aportadas por Nielsen y referidas al gran consumo, en hipermercados y supermercados se ha producido un incremento de las ventas del 1,4%. Mientras, en los datos segregados de Catalunya y Madrid, el crecimiento de las ventas de los hipermercados y supermercados en la comunidad catalana ha sido del 1,5%, muy similar al de la media española ( 1,4%) y de la comunidad autónoma de Madrid ( 1,6%).

Sin embargo, la asociación de distribuidores catalanes señala que, si se analizan sólo las ventas a superficie constante (aquellas en tiendas abiertas durante más de 12 meses), la evolución de Catalunya es negativa (-3,8%), bastante peor que la media española (-1,6%) y también peor que la media de la comunidad de Madrid (-1,7%). Este comportamiento más negativo de Catalunya, cuando, en cambio, el sector crece por encima de la media estatal, para Cat-Dis viene determinado "por un incremento desproporcionado de la oferta comercial en Catalunya, con una expansión que se sitúa muy por encima del crecimiento del mercado y un fuerte impacto de las nuevas aperturas en el reparto de las cuotas de mercado".

Desregulación del comercio

Ante el debate sobre la desregulación del comercio minorista en Catalunya (horarios, aperturas en festivos, licencias comerciales, formatos, implantación en trama urbana…), y con independencia de los datos puntuales de evolución de indicadores (ventas, ocupación…) vistos anteriormente, la Asociación Catalana de Supermercados y Distribuidores ha querido impulsar también un análisis sobre el impacto que ello supone.

En un informe desarrollado por Raül Ramos, Profesor Titular de Economía Aplicada de la Universitat de Barcelona y Research Fellow del Institute for the Study of Labor (IZA), se constata, según hace notar Cat-Dis que "la desregulación del comercio alteraría significativamente su estructura a favor de los operadores de mayor dimensión". 

El documento incide igualmente en que si, por un lado, una posible reducción de precios beneficiaría a los consumidores, "también serían expulsados del mercado buena parte de los operadores de menor dimensión y los niveles salariales se verían considerablemente reducidos, tanto en el sector de la distribución como en las industrias proveedoras del mismo, que trasladarían el descenso de precios a los salarios de sus empleados, quienes son, a su vez, consumidores". En este documento, dado a conocer por Cat-Dis, se concluye que "el excesivo incremento de poder por parte de un solo operador, reduciría la oferta en los lineales, sin que aumenten las ventas globales, y provocaría el cambio de proveedores locales por proveedores globales".