Covirán tiene previsto finalizar a lo largo de este año el proceso de reformulación de casi 200 productos de marca propia para reducir su contenido de azúcar, sal y grasas saturadas y ayudar en la prevención de enfermedades como el sobrepeso y la obesidad en edades tempranas.

La cooperativa se adhirió, junto a otras 400 empresas de alimentación, a la Estrategia de Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad (NAOS) que promueve el Ministerio de Sanidad para fomentar una alimentación más saludable.

De las 197 referencias de marca Covirán sometidas a la mejora de la composición, 140 alcanzan ya los objetivos nutricionales y las otros 57 lo harán antes de que finalice 2021.

Patro Contreras: “En la lucha contra la obesidad o el sobrepeso debemos implicarnos todos”

Con motivo del Día del Niño, la presidenta de Covirán, Patro Contreras, se ha referido al compromiso de la enseña con la salud de sus clientes en un momento, como el de la pandemia, en el que ha crecido la preocupación de los consumidores por llevar una vida saludable. “En la lucha contra la obesidad o el sobrepeso debemos implicarnos todos, en especial la cadena de alimentación que no solo debe velar por la calidad de los productos sino que también puede influir en pautas de consumo para mejorar los hábitos alimentarios y fomentar la actividad física, como venimos haciendo desde la Fundación”, ha precisado.

En el último estudio del Ministerio de Consumo sobre Alimentación, Actividad física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España (Aladino 2019) se advierte de que el 40,6% de la población infantil de 6 a 9 años tiene exceso de peso, constatándose también que el problema de la obesidad es casi el doble entre escolares de familias con menor nivel de ingresos. Se trata de un grave problema que se convierte con el paso de los años en una de las causas fundamentales de posibles enfermedades cardiovasculares.

Al menos un 10% menos

Covirán emprendió hace años varias líneas de trabajo para mejorar la calidad de su surtido. La más importante tuvo que ver con la estrategia NAOS, que se plasmó en la firma del convenio con el Ministerio de Sanidad para reducir de media un 10% de azúcar, grasas saturadas y sal en casi 200 productos.

En la lista de alimentos cuya composición se ha mejorado para hacerla más saludable figuran refrescos, yogures, bollería, embutido, helados, aperitivos y salsas, entre otros muchos productos de surtido de marca propia.

La estrategia se centra fundamentalmente en prevenir enfermedades entre los más jóvenes y en mujeres gestantes, si bien sus beneficios se extienden a toda la población. “La pandemia ralentizó en 2020 el proceso de reformulación de varios productos, pero ya se ha recuperado la normalidad y se mantienen abiertas líneas de investigación sobre el control de la calidad del surtido”, ha subrayado Patro Contreras.

También se ha conseguido sustituir el aceite de palma por otro más saludable, como es el de girasol, en la mayor parte de los productos de bollería. Solo se admite la palma como ingrediente si es sostenible, para lo cual Covirán exige al fabricante el certificado RSPO (Roundtable on Sustainable Palm Oil).

Fomento de actividades físicas

De forma paralela a las líneas de investigación para mejorar la calidad del surtido, la Fundación Covirán participa en distintas campañas de sensibilización sobre hábitos de consumo saludables dirigidas a los más pequeños pero también a madres y padres que se encargan de la planificar su alimentación.

Aunque en los últimos meses la actividad de la fundación se ha centrado más, como consecuencia de la pandemia, en colaborar en el reparto de alimentos de primera necesidad a familias con menores en situación de vulnerabilidad, Covirán mantiene su compromiso con instituciones y otros organismos para promover una vida sana y una alimentación equilibrada.