El grupo Corte Inglés sigue con su política de precios a la baja en alimentación de forma permanente con un descenso del 5% de media, tras tras la campaña que le ha permitido un crecimiento en ventas de "cerca de dos dígitos" en alimentación atrayendo a 600.000 clientes nuevos en los últimos meses a sus supermercados, unos 2.000 clientes nuevos cada día, según ha explicado el responsable de compras de alimentación del grupo, Víctor del Pozo, para el que esta apuesta ha sido "un éxito".

El responsable de alimentación de la compañía ha explicado que el grupo revisa de forma permanente los 5.000 productos más demandados en la cesta de la compra para garantizar que en sus tiendas se pueden adquirir siempre precios de máxima competitividad. Este listado de precios se comprueba semanalmente en todas las categorías de productos frescos (frutas y verduras, pescados, mariscos, charcutería y carnes) y cada quince días en el área de ultramarinos, droguería y perfumería. Se trata, por tanto, de una acción estratégica, de carácter estable y con vocación de permanencia capaz de responder a las necesidades de las familias y contribuir de forma estable a su plan de ahorro familiar.

El grupo, que cuenta con unos cinco millones de clientes que de forma habitual realizan la compra en los supermercados de las distintas enseñas -El Corte Inglés, Hipercor, Supercor y Supercor Exprés-, pone así de manifiesto su vocación hacia las marcas de fabricante, dentro de una propuesta comercial basada en un amplio surtido con todo tipo de productos adecuados a todas las necesidades, gustos y posibilidades económicas.

Este nuevo posicionamiento de revisión continua de precios se enmarca dentro de un plan integral para todo el área de alimentación que está basado en la innovación en aspectos claves como la incorporación de nuevos productos y servicios, la mejora de la implantación en tienda y la incorporación de nuevos operadores. Algunos ejemplos son la utilización de agua de mar en las pescaderías para conseguir una mejor calidad del pescado y el mantenimiento de sus propiedades naturales, o la implantación en la frutería del concepto “kilómetro cero” que fomenta la venta de la fruta fresca y recogida en el día.