Lidl ha anunciado que cerró 2015 con una venta neta en España de 3.048 millones de euros, lo que supone un incremento del 12,5% en relación al ejercicio anterior. El número de clientes que han realizado la compra en los establecimientos de Lidl durante el año pasado se incrementó igualmente en un 8%, rebasando los 3,5 millones de clientes semanales.

Por otro lado, la compañía triplicó las previsiones iniciales de empleo, creando 1.200 nuevos puestos de trabajo en España y alcanzando los 11.500 empleados. Lidl firmó a principios de marzo su primer convenio colectivo en España, afirmando que introduce el salario mínimo más elevado del sector en España.

En 2015 aunque Lidl abrió nuevos puntos de venta en España en lugares en los que anteriormente no tenía presencia, una gran parte de los 30 nuevos establecimientos inaugurados en 2015 se correspondieron con sustituciones de antiguos inmuebles ya existentes. El objetivo de esta renovación es el de adecuar el porfolio de tiendas al estándar constructivo actual de Lidl, que permite a la compañía ofrecer a sus clientes el mejor servicio, según explican fuentes de la empresa. Lidl se mantiene actualmente con 535 establecimientos en España.

Inversión récord

A Lidl también se le quedaron cortas sus previones de inversión el pasado año y terminó invirtiendo 265 millones de euros. Esta cifra de inversión supone un 30% más de lo planificado a principios del ejercicio y un 27% más que lo invertido durante el ejercicio anterior. Son números convierten la de 2015 en la mayor inversión que la empresa ha realizado en un único ejercicio en los más de 20 años de historia de la compañía en España.

"Entendemos las buenas cifras de 2015 como una señal inequívoca de que nuestro modelo de negocio, basado en ofrecer productos de la mejor calidad al precio más bajo del mercado, convence cada vez a más familias españolas, que día a día confían en Lidl a la hora de llenar su cesta de la compra", afirma Michael Aranda, director general de Lidl en España.