La oferta de productos adaptados a los nuevos estilos de consumo manteniendo una alimentación de calidad, variada y a precios competitivos, profundizar en la conveniencia y el cambio demográfico son, en opinión de la Asociación de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), los tres grandes retos de la distribución alimentaria para responder a las necesidades de alimentación de los próximos años, analizados por la Asociación con motivo del Día Mundial de la Alimentación, que se celebra el 16 de octubre.

Asimismo, desde Asedas aseguran que cada uno de estos objetivos lleva aparejados complejos procesos de innovación logística y de diseño de surtido.

Alimentación adaptada a los nuevos estilos de consumo

Los productos frescos son, según Asedas, un eje fundamental del modelo del supermercado y están definidos por los conceptos de calidad y relación de cercanía con el proveedor. Responden, por tanto, a la creciente demanda de una alimentación saludable. El cambio en las formas de consumo, a través de los nuevos formatos –como frutas y hortalizas ya cortadas y listas para su consumo o propuestas on-the-go de una amplia gana de alimentos, entre otras-, serán los protagonistas de esta transformación.

En lo referente a los alimentos procesados, la escucha activa a las demandas de productos bajos en sal, grasas y azúcar o que respondan a necesidades específicas, como alergias o necesidades dietéticas, es ya una realidad en los lineales de los supermercados.

"La innovación es constante para ofrecer la alimentación de calidad de siempre en formatos que faciliten la preparación y el consumo adaptado a la demanda actual", añaden desde la Asociación.

Conveniencia

El supermercado de proximidad tiene la responsabilidad de adaptarse a los hábitos de vida de una amplia gana de clientes y, por tanto, llevar la alimentación hasta los consumidores sean cuales sean sus circunstancias vitales -vida urbana o rural, preferencia por la compra física u online- en la forma y momento en que ellos lo demanden. En este campo, "la innovación en los procesos logísticos, con plataformas y sistemas de transporte eficientes, es vital para asegurar la sostenibilidad medioambiental, económica y social del supermercado", apuntan desde Asedas.

Cambio demográfico

El crecimiento de la población mayor de 65 años que se espera en las próximas décadas, unido a modelos de familia cada vez más diversas, determinará un supermercado que introduzca una alimentación enfocada a sus necesidades en cuanto a formatos y productos específicos, así como con la prestación de servicios específicos.

La innovación aquí viene derivada de la observación social que superará la idea del supermercado únicamente como centro de abastecimiento de alimentos para convertirlo en espacio de servicios a la comunidad. "La distribución de proximidad está preparada para asumir los grandes retos del futuro: en seguir ofreciendo una alimentación de calidad, variada y a precios competitivos capaz de responder a las necesidades de colectivos diversos en lo referente a sus hábitos de consumo, dispersos geográficamente y con estilos de vida variados", afirma Ignacio García Magarzo, director general de Asedas.