Sonae Sierra consiguió, a lo largo del año pasado, registros positivos en materia de impacto medioambiental, consumo de agua y reciclaje en sus centros comerciales en España. La compañía redujo sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 46% al pasar de 0,013 toneladas por m2 de Superficie Bruta Alquilable a 0,007. Los casos más destacados fueron los de Plaza Mayor (Málaga) y Max Center (Barakaldo), ambos con cero emisiones.

Por otra parte, el consumo de agua volvió a reducirse, pasando de 2,4 litros por visitante a 2,3 litros, lo que refleja los efectos positivos de las medidas de racionalización del consumo, como la instalación de urinarios sin agua o perlizadores en grifos. Esta cifra vuelve a situarse por debajo del objetivo marcado por la compañía de mantener el consumo de agua por debajo de 3 litro por visitante para el año 2020.

Por último, la tasa de reciclaje marcó un máximo en España, alcanzando por primera vez el 50% de los residuos generados. En este aspecto, Plaza Mayor (Málaga) fue el centro comercial con un mejor desempeño al lograr una tasa del 81%.

Asimismo, la compañía desarrolla numerosas iniciativas que buscan mejorar las condiciones de vida de aquellos lugares donde desarrolla su actividad. Sonae Sierra llevó a cabo una campaña de concienciación medioambiental en redes sociales que consiguió un total de 19.700 fans en Facebook e invirtió un total de 143.586 euros en acciones de marketing medioambiental para ayudar a crear hábitos de comportamientos respetuosos con el medio ambiente entre los visitantes de los 8 centros comerciales que la compañía tiene en propiedad en España.

Por otra parte, la empresa invirtió un total de 179.259 euros en iniciativas sociales llevadas a cabo por 72 organizaciones sociales en España. Además, los empleados de la compañía dedicaron un total de 247 horas en voluntariado a favor de la comunidad.

Debido a los crecientes costes de reciclaje de residuos, Sonae Sierra decidió instalar una planta de compostaje en el centro comercial Luz del Tajo (Toledo). A lo largo de 2013, la planta procesó alrededor de 40 toneladas de residuos orgánicos, generando más de 17 toneladas de compostaje, lo que ayudó a reducir la cantidad de residuos sólidos que eran necesarios transportar fuera del centro comercial. El objetivo a medio plazo es conseguir llevar a cabo todo el proceso para la creación de compostaje y su posterior venta a agricultores de la zona de manera directa por el centro comercial.