AMDPress.- El Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea adopta la Directiva 2001/95/CE, de 3 de diciembre de 2001, para garantizar que los productos que se pongan en el mercado sean seguros, publicada en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas (DOCE L 11/4, de 15 de enero de 2001).

La presenta Directiva se aplicará a cualquier producto -incluidos los que entran en el marco de una prestación de servicios- destinado al consumidor o que, en condiciones razonablemente previsibles, pueda ser utilizado por el consumidor aunque no le esté destinado, que se le suministre o se ponga a su disposición, a título oneroso o gratuito, en el marco de una actividad comercial, ya sea nuevo, usado o reacondicionado.

Se considerará que un producto es seguro en los aspectos cubiertos por la normativa nacional aplicable cuando, de no existir disposiciones comunitarias específicas que regulen la seguridad del producto en cuestión, sea conforme a la normativa nacional específica del Estado miembro en cuyo territorio sea comercializado, que fijen los requisitos que debe satisfacer el producto desde el punto de vista de la salud y la seguridad para poder ser comercializado.