Garnier ha presentado su proyecto Green Beauty, tras lanzar una línea de cosmética ecológica certificada en el mercado del gran consumo, Garnier Bio, y trabajar, desde hace años, en ofrecer fórmulas cada vez más naturales, con más ingredientes sostenibles y de comercio justo.

Ahora, la marca da un paso más allá en sus compromisos sostenibles de cara a 2030, a través de la iniciativa L’Oréal for the Future, con el objetivo de transformar cada etapa de su cadena de valor, reduciendo o erradicando el impacto ambiental de sus productos.

Entre las metas marcadas destaca que, para el 2025, todos sus envases se producirán sin utilizar plástico virgen, ahorrando 37.000 toneladas de plástico cada año y, para esa misma fecha, todos sus envases serán reciclados, reciclables o compostables. Mientras tanto, para el 2022, todos los ingredientes naturales y renovables serán de origen sostenible, y para el 2025, el 100% de sus nuevos productos tendrán un perfil medioambiental mejorado.

Su objetivo para 2025 es que todos sus envases estén fabricados sin plástico virgen y sean reutilizables, reciclables o compostables

Otro de los objetivos de la marca es que sus fábricas sean 100% libres de carbono para 2025 mediante el uso de energía renovable. De hecho, las emisiones de CO2 de sus plantas industriales ya se han reducido en un 72%. Además, para el 2025, Garnier habrá apoyado a 800 comunidades en todo el mundo como parte de su programa de Solidarity Sourcing.

“Se trata de un proyecto que transformará la forma en que hacemos nuestro trabajo. Desarrollada con la ayuda de nuestros colaboradores, investigadores y clientes, esta iniciativa cuenta con una serie de objetivos ambiciosos, respaldados por metas tangibles. Nos comprometemos a disminuir nuestro impacto en el planeta e innovar para un futuro sostenible. Llevará tiempo, pero Green Beauty transformará a Garnier, y esperamos que, a la industria de la belleza en su conjunto”, explica Adrien Koskas, director general mundial de Garnier.

Además, el lanzamiento de Green Beauty irá acompañado del lanzamiento de nuevos productos que reforzarán los compromisos de sostenibilidad de la marca. En concreto, en España lanzará en otoño Garnier Bio Cáñamo, con un nuevo tubo patentado hecho con cartón, y Original Remedies champú sólido, con fórmulas con alto porcentaje de biodegradabilidad y envases sin plástico y 100% reciclables.

Asimismo, como parte del programa internacional L’Oréal for the Future, Garnier será la primera marca en implementar un sistema de etiquetado de sus productos indicando el impacto ambiental y social de los mismos. Dicha iniciativa tiene como objetivo informar a los consumidores sobre el impacto ambiental y social concreto de cada uno de los productos de la marca, permitiéndoles tomar decisiones más sostenibles en el momento de la compra.

Este sistema de etiquetado se está probando como proyecto piloto en Francia en productos específicos para el cuidado del cabello. Cada etiqueta otorga a cada producto una puntuación alfabética, de la A a la E, relativa al grado de sostenibilidad del mismo. Siendo los productos etiquetados con la ‘A’, los mejores de su clase.

Por último, para ayudar realmente a luchar contra el impacto de la contaminación plástica, Garnier se ha asociado con dos ONG de ámbito internacional: Ocean Conservancy y Plastics for Change, con las que llevará a cabo distintas, acciones, iniciativas o proyecto a favor de la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente.