AMDPress.- Las inundaciones sufridas en Torrelavit (Barcelona), en agosto de 2002, paralizaron la fábrica de Papelera Carbó, S.A. (Pacarsa) y llevaron a sus propietarios a adoptar una decisión tan drástica como es la reubicación de su actividad de fabricación de cartoncillo y papeles biclase en una nueva fábrica. Ahora, casi un año después y sin que la antigua planta haya vuelto a funcionar, la empresa tiene en marcha un proyecto de nuevas instalaciones, a construir fuera de Torrelavit. En ellas se invertirán no menos de 11 millones de euros y se espera estén terminadas en 2005.

La nueva fábrica, cuya futura ubicación aun no se ha revelado, reutilizará el 70% de los equipos de la actual planta paralizada, todos ellos casi nuevos y en perfecto estado. Con ello se conseguirá evitar que la inversión llegue a los 25 millones que supondría este proyecto, en el caso de ser una total nueva implantación. La capacidad de producción se calcula será de 40.000 toneladas anuales, que duplican la que tenía hasta agosto de 2002.

En estos últimos diez meses, Papelera Carbó se ha mantenido en el mercado gracias a las otras empresas que integran el pequeño grupo empresarial que encabeza, y a la subcontratación de trabajos en fábricas de terceros. Aún así, sus ventas en 2002, con sólo siete meses de plena actividad, se situaron en los 3,5 millones de euros, frente a los 5,65 millones de 2001, y su producción bajó también de las 14.000 toneladas que había alcanzado el citado año 2001. Las previsiones para 2003, definitivamente sin la parte central del negocio que representa la producción papelera, apuntan a una nueva rebaja en la cifra de ventas.

Papelera Carbó cuenta con un capital social de 0,90 millones de euros, repartido entre la sociedad Triratron, S.L. (66,66%) y su director general Lluis Basells Soler (33,33%). A principios de 2003 acometió una extinción de contratos que redujo su plantilla de 41 a 11 personas, todos ellos técnicos dedicados a supervisar los trabajos que la empresa subcontrata. Con esta estructura, su principal objetivo es llegar a 2005 manteniendo su clientela, en un 60% transformadores de cartoncillo para envase y embalaje y el otro 40% en los biclases para mandriladoras. Sus mercados se centran especialmente en Cataluña y Navarra.

El grupo que encabeza Papelera Carbó incluye a dos empresas de manipulado de cartoncillo, una empresa de recogida de recortes y reciclado, la cual le proveía del 50% de materia prima, y la comercial Cartón Bobinado, S.A., que ofrece servicios de manipulado, corte de bobina y stockaje para clientes, para lo que dispone de 12.000 metros cuadrados de instalaciones.