El Informe Adyen sobre el Retail 2019 revela que el compromiso con una estrategia de transformación digital es la clave para los retailers que quieren ofrecer a los consumidores una experiencia de compra destacable. Sin embargo, en España, según la misma fuente, solo el 22% de los retailers encuestados está embarcado ya en un proceso de digitalización de su negocio.

Nadie duda que este escenario está afectando a todos los sectores y, particularmente en el retail, esa realidad es más evidente, debido a que la interacción con el consumidor final es directa, algo que no se da de forma tan clara en otras industrias. En este contexto, la distribución alimentaria se ve obligada a mover ficha para no quedarse atrás ante el torbellino de tecnologías producto de la transformación digital.

Se trata de un proceso de cambio de mentalidad y organización en las empresas hacia lo digital, que surge por la necesidad de tener que interactuar con nuestras audiencias por los mismos canales que ellas ya están utilizando: los canales digitales.

La comunicación en papel ya no es sostenible, ni desde el punto de vista medioambiental ni desde la necesidad constante de adaptación al cambio. La inmediatez marca el ritmo de la información, y mucho más en el sector de la alimentación, donde el producto es mayoritariamente perecedero, y hay nuevas ofertas cada minuto del día.

En los supermercados, por ejemplo, las herramientas digitales pueden incluir desde etiqueteros digitales que cambian automáticamente con los cambios de precios, pasando por gestores de turnos en las zonas de frescos, hasta pantallas interactivas que informan de los productos al acercar el código de barras, o apertura automática de nuevas cajas para atender los pagos de los clientes. Y todo rodeado de canales de comunicación para un cliente que cada vez quiere estar más informado, y que quiere consumir esta comunicación a través de una pantalla. Y es que, como muestra el informe anual de Whole Foods, el consumidor actual exige una gran cantidad de información alrededor de los productos que compra.

“Los consumidores buscan cada vez más que su experiencia de compra sea única y memorable, y para ello es necesario contar no solo con espacios cómodos, agradables y personalizados, sino también digitalizados”

Todas estas tendencias presentan a los retailers del sector de la alimentación la oportunidad de diferenciarse de sus competidores a través de la mejora de la experiencia del cliente, facilitando el proceso de compra y estableciendo vínculos con ellos.

En Netipbox llevamos más de 10 años digitalizando circuitos de comunicación para el retail de alimentación. Cadenas como Masymas supermercados, Spar, Plusfresc, Aldi, Veritas, e incluso las tiendas de alimentación sueca de Ikea, han confiado en una plataforma desde donde gestionar no solo los contenidos y canales digitales, sino también todas las soluciones de gestión de las tiendas físicas.

Las soluciones de comunicación digital para el retail de alimentación deben tener en cuenta tres grandes áreas: contenido, interacción y datos, tres estadios de digitalización que ya se están implantando en el presente. 

Primero de todo, debemos organizar qué tipo de contenidos queremos comunicar, con qué frecuencia y en qué áreas de la tienda o en qué tiendas de la cadena. No solo pasar del papel a las pantallas, sino crear canales de comunicación propios para nuestros clientes: canal de recetas, canal de responsabilidad social, etc. La cadena de supermercados ecológicos Veritas, por ejemplo, ha creado un canal para promover los hábitos saludables, uno de los ejes de su visión empresarial. Acompañan al cliente en su visita al establecimiento con el objetivo de promover los productos y los hábitos saludables a través de canales temáticos, que están presentes en cada zona del supermercado. Y todo a través de una plataforma SaaS inteligente e intuitiva que permite almacenar, organizar, seleccionar, programar y reproducir contenidos digitales de forma centralizada sobre cualquier pantalla. 

Además, estas plataformas deben tener gran capacidad de integración y escalabilidad para poder controlar desde la misma cualquier otro sistema de gestión, combinando e integrando fácilmente dispositivos IOT (footfall, cámaras de reconocimiento facial, RFID/escaneo de código de barras, etc.) para impactar e interactuar con las diferentes audiencias, a la vez que recopila datos para análisis posteriores con herramientas de BI (Business Intelligence) y dashboards.

En definitiva, la transformación digital debe ser una premisa en la agenda de todas las empresas del sector retail de alimentación, que necesitan implantar estas herramientas para asegurar su futuro y lograr el engagement del cliente. Los consumidores buscan cada vez más que su experiencia de compra sea única y memorable, y para ello es necesario contar no solo con espacios cómodos, agradables y personalizados, sino también digitalizados.