Tras varias semanas de cierre, bares y restaurantes están empezando a poner en marcha de nuevo su actividad. Por ello, Makro ha preparado un protocolo de suministro seguro siguiendo los altos estándares que va a aplicar para garantizar que la distribución de mercancía que recibe el hostelero sea segura.

Para la recopilación de las principales medidas de seguridad e higiene que contiene este protocolo, Makro se ha inspirado en los principios básicos de distanciamiento, lavado y refuerzo de higiene recomendados por las autoridades sanitarias y gubernamentales y, ha contado, además, con el apoyo de un Comité de Expertos en los ámbitos sanitario, logístico, de transporte, de calidad o legalidad, entre otros.

“Nuestra misión siempre ha sido apoyar y estar a la altura de las necesidades de nuestros clientes. En estos momentos de crisis en los que el sector de la hostelería está sufriendo gravemente el impacto de la situación, este compromiso y responsabilidad se intensifican. Por ello, miramos cada detalle y buscamos hacerles el proceso de reapertura durante la desescalada lo más cómodo, eficiente y, sobre todo, lo más seguro posible.”, comenta Peter Gries, director General de Makro.

Dicho protocolo se implementa en la totalidad de la cadena de suministro, es decir, desde la llegada de la mercancía a las plataformas logísticas, hasta su entrega en los establecimientos hosteleros

Y es que dicho protocolo se implementa en la totalidad de la cadena de suministro, es decir, desde la llegada de la mercancía a las plataformas logísticas, hasta su entrega en los establecimientos hosteleros. A grandes rasgos, estas medidas de higiene y seguridad se desglosarían en cinco fases: la entrada de mercancía en las plataformas logísticas o centros de venta, con medidas como la desinfección diaria de las principales zonas por donde pasarán los productos; la salida de mercancía en las plataformas logísticas o centros de venta, con desinfección diaria y sistemática de la caja de camiones y playas de carga; y equipamiento con EPI, uso de geles hidroalcohólicos y toma de temperatura a los transportistas.

Por otro lado, el control y cuidado de los transportistas, que a parte del control de la temperatura y el uso de EPIs, incluye otras medidas como el lavado diario de uniformes en ciclos de entre 60 y 90 grados o el distanciamiento de seguridad de al menos dos metros entre interlocutores; respecto al mantenimiento e higiene de los vehículos, son el protocolo incluye acciones diarias de desinfección de cabina y caja; ventilaciones periódicas entre movimientos de transporte y cargas; separación en camiones de recogida y de venta para reducir el riesgo de contaminación.

Por último, en la entrega final de la mercancía en el establecimiento hostelero será importante evitar el contacto entre personal de entrega y recepción, garantizar un espacio reservado, separado del resto de áreas y cercano a la puerta para la recepción y devolución de mercancías. Además, este protocolo pide reducir la confluencia de entregas en un mismo periodo espaciotemporal; controlar la eliminación de embalajes y dejarlos separados hasta su depósito en el contenedor; desinfectar de forma adicional los envases previamente a su introducción en almacenes o cámaras; lavado de manos con agua y jabón desinfectante por parte del personal del local tras la manipulación de la mercancía recibida; o desinfección posterior de la zona de recepción.

Cabe mencionar que, además del Protocolo de Suministro Seguro, la compañía presentó la semana pasada su Guía Práctica de Reapertura y Reactivación para la hostelería. Esta incluye las principales necesidades de adaptación a nivel legal, de higiene y seguridad y marca un punto diferencial al contemplar una serie de consejos para la reactivación del propio negocio. De esta forma, buscan ayudar a los hosteleros a potenciar su actividad y a encontrar alternativas que les permitan incrementar sus beneficios tanto en estas semanas de desescalada como a futuro.