Actualmente, España se encuentra en estado de alarma nacional debido al Covid-19, pero al mismo tiempo, poco a poco, los trabajadores de los servicios no esenciales van reanudando su actividad. Para seguir una estrategia de prevención efectiva, la higiene es la primera línea de defensa, pero Eurofred recuerda que también podemos incluir otras medidas para mantener la calidad del aire de los espacios cerrados, dónde la mayoría de las poblaciones urbanas ya pasábamos entre el 80% y el 90% de nuestro tiempo incluso antes de la irrupción del Covid-19. Tal como nos advierte la OMS, éste puede estar hasta 10 veces más contaminado que el exterior.

“La Organización Mundial de la Salud lleva años advirtiendo sobre la importancia de la calidad del aire y sus efectos adversos para la salud. En el acondicionamiento del aire es de vital importancia la distribución de un aire más limpio, no solo en espacios asépticos como clínicas y laboratorios, sino también en oficinas, residencias de la tercera edad, centros comerciales, hogares o gimnasios,” asegura José López, Product Manager de Eurofred. “Hoy más que nunca, el Covid-19 nos plantea una nueva amenaza, pero también un desafío en la búsqueda de medidas preventivas que ayuden a proteger la salud pública.” En este sentido, López nos recomienda una serie de medidad para obtener una mayor calidad de aire interior.

Ahora, la ventilación va a tener que ser muy superior, sobre todo cuando los espacios estén ocupados o a punto de ocuparse

Aumentar la ventilación y renovación del aire. La normativa RITE exige que en edificios no residenciales sea obligatorio renovar el aire mediante sistemas mecánicos, ya que solo mediante la ventilación se extrae el CO2 generado por las personas en un interior y se aporta aire con mayor cantidad de oxígeno. Ahora, la ventilación va a tener que ser muy superior, sobre todo cuando los espacios estén ocupados o a punto de ocuparse.

Comprobar los recuperadores de calor. Se trata de soluciones que expulsan el aire interior e introducen aire exterior intercambiando energía térmica entre ambos flujos. Es muy importante asegurarse de que estos equipos nunca lleguen a mezclar el aire de salida y el de entrada.

Un purificador de aire es una protección ante cualquier virus suspendido en el aire, incluido el Covid-19

En los edificios de pública concurrencia existentes, como oficinas o centros comerciales, es importante cambiar los puntos de arranque de la máquina de ventilación. Es decir, bajarlos para forzar al equipo a ventilar mucho más. En el caso de los baños, diferentes investigaciones han demostrado que pueden ser un foco de contagio importante. En este sentido, es recomendable que el extractor funcione de forma continua y que se mantengan las ventanas cerradas para que no se den flujos cruzados de aire.

Contemplar la instalación de equipos CAI que sean capaces de eliminar altos porcentajes de partículas de hasta 0,1 micras de tamaño para reducir la carga vírica, factor que complica enormemente tanto el contagio como el pronóstico de la persona afectada.

Los purificadores, aunque no pueden erradicar al 100% el riesgo, pueden ser una importante herramienta de prevención, como lo son los guantes o las mascarillas. Así, un purificador de aire es una protección ante cualquier virus suspendido en el aire, incluido el Covid-19.

En general, en estos momentos el sector recomienda aumentar la eficacia de los filtros mientras dure el confinamiento. Según el protocolo oficial de las autoridades sanitarias, las habitaciones y estancias podrían contar con filtros de aire homologados según la norma europea EN 1822 correspondientes a las clases HEPA y ULPA.