AMDPress.- El Grupo Caprabo, que compró el pasado 23 de septiembre por 300 millones de euros la cadena madrileña Alcosto, confía en que el Tribunal de Defensa de la Competencia no ponga ningún inconveniente a la operación y que la autorice antes de final de año sin imponerle ninguna desinversión.

En este sentido, el presidente del grupo catalán, Josep Manuel Basañez, no cree "que exista ninguna vulneración de la competencia, por lo que esperamos que antes de final de año, posiblemente en noviembre, Competencia de luz verde a nuestra compra".

Mientras tanto, Caprabo ha iniciado un proceso de integración de ambas sociedades que culminará posiblemente en la primavera de 2004, fecha en la que se habrá unificado su marca con la enseña Alcosto. Paralelamente, y mientras se desarrolla este proceso, Caprabo tratará de consolidar la integración de la madrileña, cambiar su marca y dotarla de los servicios que actualmente ofrece a sus clientes Caprabo. A la vez, la catalana llevará a cabo un desarrollo orgánico que supondrá la apertura de unos cincuenta puntos de venta anuales.

La adquisición, que se ha realizado tras el cierre del acuerdo con La Caixa mediante el cual la entidad financiera tomó en agosto pasado el 20% del capital, supone la consolidación de Caprabo en la Comunidad de Madrid, donde cuenta con unos 70 establecimientos.

Caprabo, así mismo, ha obtenido un crédito sindicado por un importe máximo de 520 millones de euros a un plazo de seis años, que le ha sido concedido por La Caixa, Deutsche Bank, Banco de Sabadell y SCH. Ahora, no obstante, se inicia la comercialización del mismo, por lo que podrían acudir otras entidades bancarias.

Dentro del protocolo que firmó con la Caixa, el grupo Caprabo contemplaba como una de las opciones posibles su futura salida a Bolsa, aunque este extremo puede o no llevarse a cabo. En la actualidad, el 80% de la compañía sigue estando en manos de las familias fundadoras.

Caprabo ha previsto alcanzar en este ejercicio una facturación bruta de unos 2.400 millones de euros.