La multinacional de bebidas refrescantes ha anunciado la puesta en marcha de una serie de iniciativas para contribuir al cuidado del medio ambiente. Se trata de una serie de medidas que se enmarcan en la política medioambiental de la compañía, y que según Douglas N. Daft, presidente y consejero delegado, "están en línea con el papel de liderazgo que tomamos con los clorofluorocarburos (CFCs) en los años noventa. Continuaremos dirigiendo nuestro negocio hacia el uso responsable d ellos equipos de frío disponibles comercialmente e intensificaremos nuestros esfuerzos para apoyar la investigación y la innovación al objeto de acelerar el desarrollo tecnológico de equipos más compatibles con la protección del medio ambiente". A partir de 2004 la compañía no comprará más equipos que usen hidrofluorocarburos (HFC) allí donde existan alternativas comerciales con una relación coste-eficacia adecuada. Además se pedirá a los proveedores que anuncien plazos precisos para el empleo, antes de 2004, de aislamientos de espuma y sistemas de refrigeración libres de HFC en todos los nuevos equipos de refrigeración. La compañía también ampliará hasta el 2004 su programa de desarrollo para probar tecnologías de refrigeración alternativas. Y en línea con el acuerdo internacional de Kyoto sobre el cambio climático, se pedirá a los proveedores que desarrollen, antes del final de la década, nuevos equipos que incorporen un ahorro energético del 40-50% con respecto a los equipos actuales. En el marco de esta nueva política, Coca-Cola ha cerrado un acuerdo con Skope Industries, uno de los mayores proveedores de de equipos de refrigeración del hemisferio sur, para desarrollar su capacidad de fabricación de nuevos refrigeradores de alto rendimiento con una sola puerta y tecnología de gases hidrocarburos (HC), que tienen un impacto insignificante en el calentamiento global.