AMDPress.- La Confederación de Comercio Especializado de la Comunidad de Madrid (COCEM) ha presentado ante la Dirección General de Comercio de la Consejería de Economía e Innovación Tecnológica de la Comunidad de Madrid una denuncia contra Riofisa, empresa gestora del centro comercial Príncipe Pío, por entender que la apertura en domingos y festivos no autorizados constituye una infracción grave al artículo 46.6 de la Ley 16/1999 de la Comunidad de Madrid, así como “una clara discriminación para el resto del comercio de la región”, según COCEM. La denuncia, interpuesta ayer, 2 de febrero, supone un paso previo para un posible recurso contencioso administrativo que podría llegar a interponerse en un futuro de no llegar ahora a una resolución positiva.

Desde su inauguración, el pasado 22 de octubre, el centro comercial Príncipe Pío ha abierto sus puertas al público ocho domingos y festivos no autorizados por la normativa de la Comunidad de Madrid. Desde COCEM se considera que este área comercial no debe gozar de la excepcionalidad que la Comunidad de Madrid le otorga al estar ubicado en una estación ferroviaria, pues, según sostiene, “no se encuentra en dicha ubicación, ya que no para ningún tren ni es necesario pasar por sus instalaciones para acudir a la estación, tratándose de edificios contiguos a la misma, uno de ellos de nueva construcción en su integridad”.

Asimismo, la apertura en domingos y festivos, ha alegado Florencio Delgado, su secretario general, va contra el espíritu de la norma que establecía la excepción para dar servicio a los viajeros, puesto que los comercios integrados en él permanecen cerrados de 7 a 9 de la mañana, horario de mayor afluencia de viajeros a la estación Príncipe Pío.

La situación actual del comercio, calificada de “total regresión”, podría dar lugar a una monopolización que, conforme a COCEM, está en contra de la pluralidad y la necesidad de regulación de la competencia por la que abogan. De hecho, la libertad de horarios de C. C. Príncipe Pío supone una práctica de competencia desleal que podría, además, sentar un precedente peligroso, ya que de mantenerse podría dar lugar a la proliferación de centros comerciales anexos a estaciones de transporte terrestre en los próximos años. Algo parecido sucedió, según la Confederación, con la apertura en domingos y festivos de Xanadú, en la que también se utilizaron procedimientos “torticeros” para definir a Arroyomolinos como destino turístico.

La problemática actual del comercio afecta especialmente a la Comunidad de Madrid, donde, acorde a la cifra de centros comerciales facilitada por COCEM, se censaron 109 en 2004, a gran distancia, por ejemplo, de Cataluña (50). La razón radica en la existencia de mayores trabas en esta última Comunidad Autónoma. Sin embargo, estos datos contrastan con un índice de comercio inferior en Madrid, donde existen aproximadamente 90.000 establecimientos, frente a los 145.915 minoristas catalanes.