AMDPress.- El Servicio de la Competencia hizo público ayer, 30 de octubre, su dictamen sobre la adquisición de la cadena madrileña Supermercados Alcosto por parte de Caprabo Caprabo. En un principio ha levantado al suspensión de la operación salvo en el caso de tres poblaciones, Fuenlabrada, Valdemoro y Boadilla del Monte, en las que remite el expediente al Tribunal de Defensa de la Competencia. En estas poblaciones Alcosto contaba con seis puntos de venta; mientras que Caprabo dispone de dos centros en Boadilla, uno en Valdemoro y otros dos en Fuenlabrada, por lo que el Servicio considera que podría superar el 25% de cuota de mercado, por lo que envía el expediente al Tribunal.

Esto, según el director general del grupo catalán, Xavier Argenté, hace replantear la estrategia de Caprabo en la operación, que ahora se realizará en dos fases. En una primera, integrará el grueso de los establecimientos, y en una segunda, procederá con los supermercados de estas tres localidades. En cualquier caso, Argenté confía en que Caprabo no se verá obligado a desinvertir ni en que tampoco se alargue el proceso de integración de los establecimientos de Alcosto. En teoría, el Tribunal debe estudiar el informe en un plazo de dos meses, tras los cuales el Consejo de Ministros debe decidir en un mes el acuerdo que alcance.

Por otra parte, Argenté considera la adquisición, valorada en más de 300 millones de euros, “como estratégica”. La compra no incluye los inmuebles, que seguirán perteneciendo a Luis Canales a través de la sociedad Inmobiliaria Alcosto, que ha firmado con Caprabo un acuerdo de alquiler a largo plazo, con las condiciones del mercado.

Cuando concluya la integración de los establecimientos de la cadena madrileña Supermercados Alcosto por parte de Caprabo, el grupo catalán contará con unos 580 puntos de venta y una plantilla compuesta por unos 18.000 empleados. La transformación de las tiendas compradas y su cambio de enseña está previsto que se finalice antes de la Semana Santa de 2004.

Mientras tanto, Caprabo cerrará dos de las cuatro plataformas de distribución con las que cuenta tras la compra, centralizando la distribución de la alimentación seca en sus actuales instalaciones de Valdemoro, y utilizando la plataforma de Mercamadrid que tiene en estos momentos Alcosto para la distribución de perecederos. La idea de Caprabo es la de potenciar los productos frescos.

También, en 2004 se llevará a cabo la fusión de ambas sociedad, Caprabo y Alcosto, en una sola sociedad, Caprabo, que dispondría de una delegación en Madrid y zona Centro.

En la actualidad, Caprabo tiene muy avanzado el lanzamiento de una segunda marca, más económica que incluiría un número reducido de referencias y cuyo nombre aún no está determinado.

En otro orden de cosas, Argenté estima que el nivel de endeudamiento del grupo catalán, tras la adquisición de Alcosto, es del 50%, ya que la valoración del grupo por parte de La Caixa ha sido de 1.000 millones de euros teniendo en cuenta la participación del 20% que ha tomado en Caprabo.

En este sentido, y como se sabe, el grupo ha cerrado un acuerdo con La Caixa, Deutsche Bank, Banc Sabadell y SCH para la obtención de un crédito sindicado, por valor de 520 millones de euros a un plazo de seis años, que se comercializará en las próximas semanas y que incluye, adicionalmente, una línea de avales por valor de 180 millones de euros. Como coaseguradores de segunda línea del mismo figuran, también, las entidades financieras BNP, Caixa Catalunya, Caja Madrid y BBVA.

Argenté comentó también que aún no han encontrado comprador para los cash adquiridos en su momento a Enaco, ya que la única condición de venta es que sean comprados en bloque; por lo que actualmente siguen funcionando con su antigua enseña, pero sin estar integrados en la estructura de los supermercados Caprabo.