La superficie dedicada al cultivo de organismos genéticamente modificados (OGM) en todo el mundo alcanzó en el pasado ejercicio los 44,2 millones de héctareas, lo que supone un aumento del 11% sobre el año precedente, según los datos de Isaaa, instituto encargado de analizar la evolución internacional de este tipo de cultivos. Argentina fue el país que mayor crecimiento registró, al pasar de cultivar 6,7 millones de hectáreas a los 10 millones actuales, un 49% más. Por el contrario Canadá ha sido el país que más ha reducido este tipo de cultivo, un 25%, en el último año, contando en la actualidad con 3 millones de hectáreas. En Europa, la superficie de este tipo de cultivo se mantuvo estable en las 100.000 hectáreas, aportando España una extensión de 20.000 hectáreas, prácticamente la misma cifra que en 1999. Mientras que Estados Unidos el cultivo de transgénicos creció un 5,5%, hasta los 30,3 millones de hectáreas.