Durante el año pasado, los precios de los alimentos se incrementaron un 3,2%, tras la subida experimentada en diciembre de un 1,1%, según los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El índice general experimentó un incremento en el mes de diciembre del 0,3%, debido especialmente al comportamiento de los alimentos (pescado fresco y congelado y el pollo) como consecuencia de la crisis de las vacas locas, por lo que el ejercicio finalizó con una subida del 4%, lejos de las previsiones del Gobierno. Por productos, la carne de ave fue la que experimentó un mayor crecimiento en 2000 con un 23,6%, seguida de la patata y sus preparados con un 21,3%, la carne de cerdo con un 15,4%, los huevos con un 10,5% y las hortalizas frescas con un 6,9%.