El Comité Científico de Evaluación de Alimentos de la Comisión Europea ha determinado que la decisión del Gobierno italiano de suspender la comercialización de cuatro variedades de maíz genéticamente modificado no tiene ninguna base científica, por la que considera "injustificada". Según el Comité, en el informe elaborado por el Consejo Superior de Sanidad no aparece ninguna información específica que indique que estas variedades (Bt11, Mon810, Mon809 y T25) suspendidas en Italia y autorizadas por la Unión Europea sean perjudiciales para la salud.