Confecarne, organización que representa a la industria cárnica, ha mostrado su preocupación y rechazo por las manifestaciones provenientes del Ministerio de Hacienda de establecer un nuevo impuesto para sufragar el coste de la crisis de la EEB, que según el secretario de Estado de Hacienda, Enrique Giménez-Reyna, no incidirá directamente sobre los consumidores, sino que gravará a los mataderos y a la fase intermedia de distribución. Confecarne, que representa a más de 1.000 empresas del sector que emplean a 31.500 trabajadores, se muestra contrario a esta posibilidad y advierte que los mataderos no podrán asumir una nueva tasa, que se añadiría a la de los residuos y a la de inspección veterinaria, “por lo que serían los ganaderos los que tendrían que afrontar eses coste, si esa medida finalmente se lleva a cabo”, señalan desde la patronal. “El sector entiende que la salud pública y la seguridad alimentaria es un bien social y de interés general y por ello Confecarne propone que los costes de gestión de la EEB se financien mediante una imposición indirecta, como podría ser el IVA”.