Las organizaciones representativas del sector cárnico español (Anagrasa, Ancopor, Anpp, Anprogapor, Asovac, Asocarne, Aprosa y Confecarne) han requerido al Ministro de Agricultura la adopción de una solución urgente, ante la gravedad de la situación creada, tras la reciente medida adoptada por la Unión Europea de prohibir temporalmente la utilización de harinas de carne y huesos animales en la alimentación del ganado. Una decisión que ha generado un grave problema a la industria cárnica comunitaria en materia de gestión de residuos, ya que ha dejado sin valor comercial a estos productos. En consecuencia las planta elaboradoras de piensos animales a base de dichas harinas han anunciado que, a partir del próximo día 18, dejaran de recoger los residuos, no existiendo en la actualidad alternativa alguna para su eliminación. Por lo que en estos momentos para evitar un problema ecológico y de salud pública y garantizar la continuidad de producción avícola y ganadera, la industria ha solicitado que dichas harinas sean compradas por el Estado, tal y como se está realizando en otros países miembros de la UE. Según las cifra manejadas por Confecarne, el volumen anual de residuos generados asciende a casi un millón quinientas mil toneladas.