Según el acuerdo de intenciones firmado entre el ministro de Economía y ANGED (Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución), las principales sociedades de distribución se han comprometido a cobrar a sus clientes en euros a partir del 15 de septiembre próximo cuando el pago no sea efectuado en efectivo; es decir, aquellas operaciones que se realicen con cheques o tarjetas, salvo que el cliente indique lo contrario. No obstante, el compromiso adoptado por el sector es más amplio y se divide en cuatro áreas: gestión interna de las empresas, relación con los proveedores y clientes, prealimentación de billetes y monedas, y relaciones con los consumidores finales. En lo tocante a la gestión interna, las empresas se han comprometido a adaptar sus aplicaciones informáticas y su contabilidad al euro antes del tercer trimestre de este año, indicar en euros el valor de las nóminas de sus trabajadores antes del 15 de septiembre y tratar de formar sobre este tema a sus empleados en contacto con el público.