AMDPress.- La cadena británica de supermercados Sainsbury ha obtenido unos beneficios durante el primer semestre de 2001 ligeramente inferiores a los 130 millones de libras (209,1 millones de euros). Estas cifras suponen un descenso del 26% respecto al mismo período de 2000, cuando la firma obtuvo importantes ingresos extraordinarios por la venta y alquiler de tiendas que no se han producido este año.

Por otro lado, las ventas del grupo han aumentado un 5,3% en el tercer trimestre de 2001, gracias, en gran parte, al negocio de supermercados, que ha sido sensible al buen momento que vive el sector por el auge del consumo alimentario pese a los temores de cambio de ciclo económico y de inicio de una recesión. En concreto, las ventas de Sainsbury hasta octubre de 2001 crecieron un 7,6% en alimentación y un 0,3% en prendas de vestir respecto a los nueve primeros meses del pasado año.