La cadena británica Marks & Spencer anunció ayer, 24 de julio, que ha suspendido el plan de cierre de las 18 tiendas que tiene en Francia y lo ha cambiado por otro basado en la búsqueda de un comprador. El cierre de sus establecimientos en el continente europeo desató una oleada de protestas, siendo el Gobierno y los sindicatos franceses los que más se opusieron a esa medida.