La venta de los establecimientos que el grupo británico Marks & Spencer posee en propiedad en España, y que están situados en Barcelona (Plaza de Cataluña), Bilbao, Sevilla y Valencia, podrían reportarle unos ingresos superiores a los 15.000 millones de pesetas. Los otros cinco centros que actualmente ocupa, y que están en Madrid (cuatro de ellos) y otro en L´Illa Diagonal de Barcelona, los tiene en régimen de alquiler. El dinero consiga mediante la venta esos activos le ayudará a subragar el gasto que suponga el cese de sus actividades en nuestro país, donde tiene una plantilla de 860 trabajadores, de los cuales 786 tienen contrato indefinido.