Aral Digital.- Ebro Puleva, propietaria de Azucarera Ebro, y Associated British Foods (ABF) han firmado hoy, 15 de diciembre, el acuerdo de compraventa por el que la filial del azúcar pasa a formar parte del capital de la compañía británica. El cierre definitivo de la operación, previsto para el primer trimestre de 2009, está condicionado a la aprobación de las autoridades reguladoras de la competencia. Así lo han anunciado en rueda de prensa los responsables de ambas empresas, “supone un momento trascendental para las dos compañías”, ha declarado Antonio Hernández Callejas, presidente de Ebro Puleva.

Mark Carr, director ejecutivo de British Sugar, filial azucarera de ABF, ha apuntado como principal novedad del acuerdo la posibilidad de “incluir cajas de ahorros regionales en el negocio como socio minoritario”. Sin embargo, el responsable de la compañía no ha querido ofrecer más detalles sobre qué cajas de ahorros podrían entrar en la operación, “es demasiado pronto para saber cuáles van a ser esas entidades”, pero Carr sí ha dejado abierta la puerta para que “las cajas tengan un representante en el consejo de administración” de la nueva azucarera. Esta decisión de incluir a las cajas regionales viene precedida de una serie de conversaciones mantenidas entre los dirigentes de ABF y representantes de la Junta de Castilla y León.

El montante total de la operación se ha cifrado en 526 millones de euros, que se desglosa en 385 millones, libres de impuestos, pagados por ABF por el negocio azucarero; en 141 millones de euros correspondientes a otras compensaciones, principalmente a los fondos de reestructuración previstos por la Reforma de OCM del azúcar; y adicionalmente, Ebro Puleva incorporará a su patrimonio inmobiliario más de 200 hectáreas de suelo de diferentes calificaciones urbanísticas, por un importe de 42 millones de euros.

El grupo alimentario español apuntó que Ebro Puleva y ABF también están analizando “oportunidades para posibles convenios de colaboración en otras áreas de mutuo interés”, como el suministro de arroces, las harinas especiales, los ingredientes y el I D i a través de Puleva Biotech. Por último, Antonio Hernández Callejas ha querido tranquilizar a los agricultores remolacheros españoles que, hasta ahora, habían estado colaborando con Ebro Puleva asegurando que “los cierres de fábricas y los expedientes de regulación de empleo” ya se realizaron antes de firmar este acuerdo, por lo que no se volverán a producir.