AMDPress.- El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas (TSCJ) se ha ratificado en su decisión de prohibir las importaciones de artículos procedentes de terceros países sin el consentimiento de la marca matriz.

De esta forma, la justicia comunitaria da la razón a Levi Strauss en su afán de impedir que los productos que se fabrican a bajo coste en países no comunitarios compitan en Europa con los distribuidores oficiales o las filiales de la marca. Según la secretaria general de la Asociación Nacional de Defensa de la Marca (Andema), Soledad Rodríguez, semejante práctica "no sólo vulnera la competencia en el país en el que entra la mercancía, sino que también perjudica al consumidor, que adquiere productos con especificaciones de calidad, diseño y uso diferentes de las de la UE".

Para Rodríguez, la sentencia despeja de forma notable el marco legal al que atenerse, porque "especifica que las marcas han de conceder su consentimiento explícito y aduce que no se considera permiso el simple silencio de la firma o el hecho de que no consten prohibiciones de comercialización en los folletos de venta de los productos o en sus etiquetas".