La Comisión Resolutiva Antimonopolio de Chile ha fallado en favor de Coca-Cola, dándole vía libre para la compra de las marcas de Cadbury Schweppes, y desestimando las denuncias presentadas por Pepsico.

El contencioso con Pepsico se remite a 1998, cuando Coca-Cola anuncia el acuerdo a nivel mundial con la británica Cadbury para adquirir varias de sus marcas. Una operación, que en el caso concreto del mercado chileno, Pepsico optó por denunciar ante las autoridades antimonopolio, aduciendo que dicha asociación atentaba contra la libre competencia en el sector de bebidas gaseosas.

Según los datos presentados por Pepsico, esta operación por la que su máximo competidor se hace con el control de las marcas Ginger Ale Canada Dry, Tónica, Limón Soda y Orange Grush de la firma británica, elevaría la participación de Coca-Cola en el mercado de refrescos con gas hasta el 82%.