Aral Digital.- Más del 45 % de los españoles no cumple los requisitos de un desayuno equilibrado y completo, destaca el El Instituto Flora, siguiendo un trabajo de investigación elaborado por la Universidad Complutense de Madrid, que prosigue que, en muchos casos, no se consume ni los nutrientes ni las calorías necesarias para un correcto rendimiento físico e intelectual.

Rosa Ortega, directora de la investigación y miembro del Instituto Flora, señala que “la omisión del desayuno o la realización de desayunos nutricionalmente incorrectos es uno de los principales errores en la alimentación de los españoles.” Y es que, según Ortega, todavía hay muchos españoles que creen que eliminando el desayuno pueden bajar de peso cuando, en realidad, “tanto la ingesta total de alimentos como su distribución a lo largo del día influye en la prevención de la obesidad. No hay que olvidar que el desayuno debe aportar entre el 20 y el 25% de las calorías diarias”.

Para la profesora, “el desayuno más habitual sólo contiene lácteos y cereales, un 18% incluye frutas o sus zumos y, únicamente, un 17% añade aceite o algún tipo de grasa. Los alimentos incluidos y sus cantidades son insuficientes en un elevado porcentaje de los estudiados y solo un 29,6% toma más del 20% de las calorías diarias, marcadas como mínimo aconsejable para el desayuno”.

Hacer un desayuno insuficiente contribuye a hacer que la ingesta de muchos nutrientes no sea la adecuada. “Concretamente la ingesta diaria de vitaminas D y A es muy inferior a la recomendada (
Por su parte, Jesús Román, presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, recuerda que “el desayuno debe aportar el 20-25% de calorías totales (400-500kcal)”. El Instituto Flora, a través del estudio “Hábitos y frecuencia de consumo de alimentos” elaborado con la Universidad Complutense de Madrid, alertó sobre el consumo de grasas en los españoles.

Los análisis de frecuencia de consumo muestran que, en España, consumimos en exceso grasas saturadas, superamos también el 18% que la OMS recomienda para las monoinsaturadas y consumimos menos del 6% recomendado en poliinsaturadas.