El 11,7% de los jóvenes de entre 25 y 34 años admite que tira su comida a la basura con frecuencia, lo que les convierte en el grupo de edad que más desperdicio alimentario genera en España. Ampliando la muestra al conjunto de la población, el 91,6% de los ciudadanos asegura que no suele tirar comida, y solo el 7,7% considera que desperdicia alimentos con frecuencia. Son algunas de las conclusiones del informe ‘Hábitos de aprovechamiento de los alimentos en los hogares españoles’ realizado por la plataforma Aecoc Shopperview presentado este 19 de septiembre en Madrid en un acto en el que participaron el director general de la Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación, José Miguel Herrero; Carmen Cobián, presidenta del Comité Aecoc contra el Desperdicio Alimentario y Nuria de Pedraza, directora de Comunicación de la asociación.

El informe de Aecoc muestra también como frutas y verduras son, con diferencia, lo que se tiran de forma más habitual. El 67,2% de los hogares reconoce desperdiciar con asiduidad estos alimentos, por un 17,8% que acaba tirando pan y bollería; y un 15,8% que se deshace de las salsas. En cambio, tan solo el 6,3% de los consumidores afirma que acaba tirando carnes y pescados.

El 43% de los preguntados cree que un producto se puede consumir porque sigue siendo seguro una vez caducado

En cuanto a los motivos que llevan al desperdicio, según esta encuesta, el 46,4% apunta a la mala planificación a la hora de hacer la compra, mientras que el 35,4% considera que la vida útil de los alimentos es demasiado corta. A estos motivos, el 22,1% de los jóvenes entre 25 y 34 años añade el hecho de no conocer recetas que les permita aprovechar los restos de comida, mientras que el 23,9% de las familias con 5 o más miembros apunta a la falta de orden y espacio en la nevera y la despensa como causante del desperdicio que se genera en sus casas.

El olor es la causa más citada entre los motivos para desechar alimentos por el 39% de los encuestados, mientras que un 35% se fija en el aspecto. Tan solo el 14% de los consultados cita la fecha de caducidad como principal indicador para tirar el producto, por un 9% que se fija en el sabor y un 3% en la fecha de consumo preferente.

El estudio de Aecoc muestra la gran confusión existente en torno a la diferencia entre fecha de caducidad y de consumo preferente. Así, el 43% de los preguntados cree que un producto se puede consumir porque sigue siendo seguro una vez caducado.  Una confusión es especialmente significativa entre los mayores de 65 años. Esta situación tiene impacto en los hábitos de los ciudadanos, ya que hasta un 73% de los encuestados reconoce consumir productos una vez caducados, frente a un 26,9% que respeta siempre la fecha de caducidad indicada.

Un 8,9% más de desperdicio según el MAPA

Por su parte, José Miguel Herrero ha presentado durante su intervención los últimos datos del panel de cuantificación del desperdicio alimentario en los hogares del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Según esta fuente, en 2018 se ha producido un aumento en la cantidad de desperdicio generada, un 8,9% superior que el año anterior, totalizando 1.339 millones de kilos/litros de alimentos y bebidas.

Ocho de cada 10 hogares desperdicia alimentos y en primavera y verano aumenta el desperdicio un 10,5%, según el MAPA. El 84,2% de los alimentos desechados el pasado año correspondería a productos sin utilizar y el 15,8% a alimentos  ya cocinados.

Los primeros datos de la oleada de otoño 2018-invierno 2019 parecen confirmar estos resultados, “lo que muestra la necesidad de intensificar los esfuerzos para reducir el desperdicio”, según ha recalcado Herrero.

El director general de la Industria Alimentaria ha adelantado igualmente que el Ministerio impulsará una serie de actuaciones, en el marco de la Estrategia “Más alimento, menos desperdicio”, entre las que destacan la elaboración de una campaña de publicidad institucional de cara a 2020, la publicación de una nueva edición del Catálogo de Iniciativas Nacionales e Internacionales sobre Desperdicio Alimentario o la preparación de un estudio de medición de los residuos alimentarios generados en los sectores de la industria y la distribución.

Reflexionar sobre el valor de los alimentos

Núria de Pedraza, responsable del proyecto contra el desperdicio alimentario de Aecoc, ha reseñado que el contraste entre los datos del estudio Shopperview y los resultados obtenidos a través del panel de cuantificación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se deben a que los primeros están basados en las percepciones de los ciudadanos. “Este contraste demuestra que, en ocasiones, no somos conscientes de la gran cantidad de alimentos tanto preparados como frescos que acabamos desechando, y esto debe hacernos reflexionar sobre el valor de los alimentos más allá de cuál sea su precio”, ha remarcado De Pedraza.

Durante el encuentro también se han citado las actividades que tendrán lugar del 23 al 29 de septiembre.en el el marco de la 2ª Semana contra el desperdicio alimentario de Aecoc, que incluirá el VII Punto de Encuentro el 26 de septiembre en Madrid. Un evento que reunirá a más de 300 profesionales europeos de la cadena agroalimentaria para luchar de manera conjunta contra el desperdicio de alimentos.

En este encuentro, que analiza cada año destacados casos de éxito impulsados desde el sector primario, la industria, la distribución alimentaria y la hostelería, servirá para el intercambio de ideas y experiencias entre los más de 300 profesionales de la administración pública, empresas, asociaciones de consumidores y bancos de alimentos asistentes.

Durante la semana contra el desperdicio alimentario las empresas adheridas realizarán acciones de comunicación a los consumidores, entre las que destacan talleres de recetas de aprovechamiento, actividades en los comedores escolares de educación primaria, y acciones formativas a jóvenes agricultores para evitar el desperdicio en el sector primario.  

El 14% del desperdicio mundial en Europa

El desperdicio de alimentos se produce en todas las economías. Un 56% del desperdicio se hace en las economías desarrolladas y el restante 44% en los países en vías de desarrollo. Europa genera el 14% del desperdicio mundial de alimentos y España es el séptimo país que más comida desperdicia del continente, con 7,7 millones de toneladas.

Dentro de la cadena de valor, según datos de la Comisión Europea, del consumidor depende el 42% del desperdicio total de alimentos, un 39% es achacable a la industria (desde la de primer grado a la transformadora), el 14% se produce en la hostelería y un 5% en los puntos de venta. 

Ante esta problemática el Consejo Directivo de Aecoc aprobó en 2012 trabajar en un proyecto destinado a frenar este problema. Un proyecto de colaboración entre todas las partes de la cadena (sector primario, industria, distribución, administración y bancos de alimentos) que cuenta con el apoyo de cerca de 500 empresas fabricantes y distribuidoras del sector del gran consumo, servicios logísticos y transporte. Desde el inicio del proyecto las empresas participantes en la iniciativa han conseguido reducir notablemente sus porcentajes de desperdicio hasta situarlos en un 0,7% del total producido (su porcentaje de partida se situaba en un 1,71%).