La empresa cárnica Omsa Alimentación ha alcanzado en el primer trimestre del ejercicio 2001 (cerrado el pasado mes de febrero) un beneficio antes de impuestos de 208 millones de pesetas, lo que supone un retroceso del 39,2% respecto al mismo periodo del año anterior. Según la compañía, “esta caída se debe a las dificultades que está atravesando el sector ganadero español y europeo desde finales del año 2000 por la crisis de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) que ha provocado una disminución de la actividad de carnes frescas de origen bovino”.