Aral Digital.- El consumo de bebidas espirituosas ha descendido un 11% en el primer trimestre del año, según datos presentados por la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE). “Este descenso se debe principalmente a tres causas: el aumento del paro, la disminución del gasto en concepto de ocio y a la caída del turismo”, explica Jaime Gil-Robles, director ejecutivo de FEBE.

Tras el descenso del consumo del 11,2% experimentado durante 2008, las ventas del sector continúan descendiendo, registrando una caída interanual (marzo de 2008 a marzo de 2009) del 6%, cifra sin precedentes en este mercado. A lo largo de los últimos cinco años los porcentajes de caída habían oscilado entre el 1 y 3%.

Ante este panorama, la FEBE solicita “la adopción de medidas que reactiven la hostelería y que mejoren su competitividad, así como una mejora en el trato fiscal a la propia hostelería ya que esta representa la defensa del patrón de consumo mediterráneo”. A este respecto, Jaime Gil-Robles ha manifestado el “miedo” existente en el sector a que se incrementen los impuestos especiales, ya que ello supondría una situación “catastrófica” para el sector.

Asimismo, el director ejecutivo de FEBE ha apuntado que “los resultados de 2009 quedarán marcados por cómo se sucedan los acontecimientos en verano. Si en verano se produce un repunte del consumo los resultados mejorarán, pero si se mantiene esta situación de incertidumbre el cierre del ejercicio será más dramático que en 2008”.

Asimismo, una de las mayores preocupaciones expresadas por la FEBE es la continuidad del sector ante “una situación difícilmente sostenible”, en el que muchas empresas “se verán obligadas a tomar medidas drásticas si el contexto empeora”.