El helado se consolida como el snack favorito de los españoles durante los meses estivales, así lo reafirma el segundo estudio Frigo de "Hábitos de Consumo de Helados en España" presentado en Madrid. Según los resultados, casi un 40% de los españoles encuestados afirman elegir el helado para picar entre horas frente otros snacks como una bolsa de patatas (16,8%) o una chocolatina (6,8%). Para la mayoría de los españoles, comer un helado es concederse a sí mismo un momento de respiro (71,8%). El 14,1% toma helado en días muy estresantes para calmarse, y el 8,1% encuentra en el helado un alivio a su mal humor.

"Con este 2º estudio de hábitos de consumo hemos visto como el helado es el snack favorito de los españoles en verano. Por eso en el cartel de Frigo ofrecemos diferentes variedades de Cornetto con un formato idóneo para este momento así como el nuevo magnum mini para consumir fuera de casa" según Margarita Baselga, directora de Marketing de Frigo.

Entre los encuestados, el lugar de consumo que gana es el de fuera del hogar. Si entramos a ver con quien prefieren consumir helado fuera de casa, los españoles comen más helado con sus amigos (46,5%) o con su pareja (44,4%) que con su familia (39,6%), y muy pocos prefieren comerlo solos (10,1%). Los hombres, sin embargo, prefieren de forma clara comer helado con su pareja (48,9%) por encima de sus amigos (45%), mientras que las mujeres eligen en primer lugar a sus amigos (48,1%) y familia (41,3%) antes que a su pareja (39,7%) para comer helado fuera de casa.

Si entramos al detalle por edades, vemos claramente como los jóvenes entre 18 y 24 años destacan por preferir tomarse un helado con sus amigos (70,8%) y los de entre 25 y 34 eligen hacerlo con su pareja (58,8%). Finalmente, el resto de encuestados se inclinan a tomarlo con su familia cuando se trata de fuera del hogar.

En casa, en cambio, más de la mitad de los españoles prefieren comer helado con su familia (52,5%), y casi un tercio con su pareja (27,6%). El 27,6% también disfruta comiendo helado solo en casa, y el 17,5% lo hace con sus amigos. Cabe destacar que entre los más jóvenes, de 18 a 24 años, sube de forma notoria el consumo de helados con amigos en casa (25,6%), mientras que los adultos de 25 a 34 años prefieren disfrutarlo con la pareja (59,2%). Finalmente los mayores de 45 años prefieren claramente tomar helado en familia (63,2%).

¿Qué helado prefieren los españoles?

Entre los diferentes tipos de helado, el de cucurucho, como Cornetto, se corona como rey indiscutible, ya que es el preferido del 37% de los españoles. A continuación, el de tarrina como Carte D'Or, que lo prefieren el 31,7%, y en tercer lugar encontramos el helado de palo tipo bombón, como Magnum, favorito del 22,6% de los encuestados. Por comunidades, el orden se mantiene en casi todas excepto en Andalucía, cuyos habitantes prefieren en primer lugar la tarrina con un 49,7%, seguido del helado de palo tipo bombón con un 24,3%. 

Por sabores, el chocolate vuelve a reinar por segundo año consecutivo ya que es el que más gusta al 37,9% de los encuestados españoles, seguido de la vainilla (15,6%), el limón (10,1%), la nata (9,9%) y la fresa (7,1%). 

Los padres españoles son conscientes de los esfuerzos que hacen compañías como Unilever, a través de sus helados Frigo para conseguir que los helados se adapten a la alimentación de los niños. Por ello, el 73% están convencidos que los helados pueden formar parte de una alimentación equilibrada para sus hijos, y casi la mitad (49%) ofrecen helados a sus hijos como merienda de forma ocasional.

Pensando en su alimentación, los padres también prefieren un helado cremoso para sus hijos en su mayoría (74%), sobre todo teniendo en cuenta que reúnen cualidades que gustan tanto a los mayores como a los pequeños: ingredientes interesantes para los padres (leche y derivados, frutos secos, cacao…) y texturas, colores y formas atractivas para los niños. El 77% de las mujeres piensan que un helado es una buena merienda ocasional para sus hijos si desde el punto de vista nutricional está formulado pensando en los niños y en el caso de los hombres es el 70%.