Miguel Arias Cañete, ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ha ratificado "el compromiso del Gobierno con la promoción y la información de los alimentos de España que, desde la producción al consumo, contribuyen a conformar nuestro paisaje, nuestra sociedad, nuestra cultura y nuestra salud".

Así, el 22 de enero, el titular del Magrama ha firmado, en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), junto al ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, un protocolo de intenciones que abre una nueva etapa de colaboración en materia de promoción alimentaria.

Arias Cañete ha explicado que la colaboración se articulará mediante un Convenio de Colaboración suscrito con Paradores, "red hostelera de excelencia", y que es otro de los símbolos más reconocibles de la Marca España. En definitiva, ha explicado el ministro, "unimos nuestras fuerzas en pro de un patrimonio común, a través de los mejores instrumentos de que disponemos".

El ministro ha manifestado como el turismo y la alimentación son campos muy próximos y punta de lanza de nuestra recuperación económica. "Representan el primer y segundo sector en aportación al PIB nacional y, por ello, la colaboración, la cooperación en materia de promoción de nuestra alimentación y nuestra gastronomía es esencial".

Según Arias Cañete, España tiene uno de los patrimonios alimentarios más ricos del mundo. "Yo diría más, un doble patrimonio. Por una parte, el general, que la Unesco ha protegido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, la Dieta Mediterránea, un estilo de vida. Y otro, más específico, que son las 321 denominaciones de origen, indicaciones geográficas protegidas y especialidades tradicionales garantizadas, que conforman una magnífica despensa de materias primas de gran calidad, que representan elsaber hacer de muchas generaciones y que constituyen un capital cultural de valor insustituible".

El ministro ha alabado la reputación de los alimentos españoles que en los últimos años se ha incrementado. Arias Cañete ha puesto como prueba clara de su éxito "la opinión de más de 7 millones de turistas, que eligen nuestra gastronomía como razón fundamental para viajar a España o la compra, por todo el mundo, de productos españoles, cuyo valor en 2012 superó la cifra de 36.100 millones de euros, con un superávit comercial de casi 6.000 millones".