EAE Business School ha publicado el Informe Alimentación Saludable 2018, que analiza las tendencias de la alimentación saludable por Comunidades. Está dirigido por la profesora Irene Vilà y presenta las innovaciones de las empresas por la transformación del consumo de azúcares

Uno de los casos que el estudio contempla es el de las bebidas refrescantes. El consumo de cola ha descendido un 1% en 2018. Los consumidores apuestan por las versiones light, zero y sin cafeína que son un 48% del consumo. El pan de molde apuesta por los productos integrales, que ocupan un un tercio de la demanda. En cuanto a las galletas, sus versiones más saludables crecen un 5,5%. La leche, en cambio, se estanca por la madurez de sus opciones. 

Los asturianos consumen un 30% más de leche que la media española

Por otro  lado, la demanda de los frescos ha sido irregular debido al aumento de sus precios. El único segmento que ha presentado un claro aumento del consumo ha sido la alimentación ecológica, que ha incrementado un 40% sobre las categorías tradicionales de alimentación vegetariana.

Por ello el estudio de EAE Business School destaca que las marcas apuestan por productos saludables. Coca-cola, por ejemplo, ofrece 125 referencias sin azúcar añadido, a las que ha incluido nuevas opciones como Honest. La competencia como Schweppes o Pepsico también han lanzado bebidas saludables como May Tea y Kevita, respectivamente. 

Dos referentes como Nestlé y El Pozo tampoco se quedan atrás. La primera empresa apuesta por sus ensaladas con legumbres Litoral o el lanzamiento de Heredetum (un complemento nutricional para mujeres lactantes). El Pozo, por su parte, está investigando el desarrollo de productos cárnicos con probióticos en el proyecto Avanza-S, en colaboración con la Universidad de Granada. 

La dieta de las Comunidades Autónomas 

El análisis de EAE Business School concluye que los andaluces tienen menos capacidad económica, pero su consumo de bebidas refrescantes y gaseosas está por encima de la media. En Castilla la Mancha, el gasto per cápita en alimentación es un 12% más bajo, pero el consumo de refrescos es muy elevado. En cambio, Castilla y León apuesta por una dieta saludable y tradicional. El consumo de refresco está por debajo del 21% de la media y los platos preparados en menos 20%.

Los aragoneses cuentan con un consumo de hortalizas frescas un 30,3% más elevado que el resto. Asturias también opta por una compra saludable por encima de la media y consumen un 30% más de leche, que representa más de la mitad de la industria de la Comunidad. Algo parecido pasa en Cantabria con la pesca, donde el consumo de este sector es 30% mayor que el del resto. Así, los cántabros también apuestan poco por los refrescos (un 28% menos que los demás). En Galicia, el gasto en alimentos está un 8% por encima de la media y se consumen sus recursos naturales con especial énfasis en la pesca.

Extremadura es la comunidad que menos gasta en alimentación, un 20% menos que la media

En Navarra se consumen alimentos muy saludables siguiendo las bases de la dieta mediterránea. Tiene un elevado consumo en frutas y hortalizas frescas (un 21% y 22% superior a la media nacional respectivamente), así como un bajo consumo en refrescos. En el País Vasco la dieta también es muy saludable (con cantidades excesivas).  Su gasto en refrescos es un 30% inferior a la media nacional y el gasto en pesca y frutas frescas está en torno al 20% por encima del resto. 

Extremadura es la comunidad que menos gasta en alimentación, un 20% menos que la media. Para seguir una dieta saludable, los extremeños deberían aumentar el consumo de aceite, que está en un 21% por debajo de la media. En Cataluña se consumen hortalizas y frutas frescas, un 18% y 7% respectivamente por encima del consumo nacional. Sin embargo, es destacable el elevado consumo de comida preparada. 

En la Comunidad Valenciana el gasto alimentario per cápita está ligeramente por debajo de la media nacional, un 2% inferior. Este gasto se traduce en una dieta saludable pero el informe afirma que se podría hacer un mejor aprovechamiento de los recursos naturales si se aumentara el consumo de fruta fresca y pescado.

En Madrid la dieta es equilibrada pero también se abusa de los platos preparados, como en Cataluña

En las Islas Baleares, las aguas y bebidas embotelladas y panadería suponen el 42% de las ventas. El consumo de bollería es un 20% superior a la media de España y los refrescos del 16%. Esta tendencia es parecida a la de las Islas Canarias, también con un elevado consumo de refrescos (16% por encima de la media nacional), y un bajo consumo de pescado (27% por debajo de la media nacional) derivado probablemente del poco desarrollo que del sector. 

En Madrid la dieta es equilibrada pero también se abusa de los platos preparados, como en Cataluña. En Murcia, el consumo de refrescos fue superior a la media nacional en un 9%, y además el consumo de productos sanos es bajo (consumen un 12% menos de pescado).

Como broche, el estudio establece cuatro tipos de consumidores responsables. Los “eco-conscientes”, que piensan que pueden cambiar el mundo a través de sus acciones, el “bueno para mí”, que se preocupa por su salud, el “entusiasta del fitness”, que suele invertir más de 15 minutos en preparar su comida y los "lohas", que llevan una vida sostenible.