La Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería, Asemac, ha celebrado un acto para presentar los datos del sector junto con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Felipe Ruano, presidente de la Asociación, ha destacado que la producción de masas congeladas de panadería y bollería ha tenido un incremento de casi un punto porcentual con respecto al 2017, un incremento que llega al 2,4% en lo que a facturación se refiere. Y ha señalado que esto se debe, en gran medida, a la capacidad de diversificación de productos existente en el ámbito de las masas congeladas, un sector que, gracias a sus esfuerzos en I D i, está en constante evolución y es capaz de adaptarse a las exigencias del mercado.

A continuación, José Miguel Herrero Velasco, director general de la Industria Alimentaria del MAPA, ha ofrecido en exclusiva los datos del panel de consumo del Ministerio, a cierre de año. De entre los cuales cabe destacar que la compra de pan durante el año 2018 cae un 2% en volumen y retrocede un 2,2% en valor. Con un gasto por persona anual de un 2,5% menor que el del año anterior.

El consumo medio anual por persona y año varió en negativo un 2,4% respecto al periodo anterior, acusado en mayor medida por el descenso del consumo de pan fresco/congelado, ya que, en cambio, se incrementa el consumo per cápita del pan industrial. En contra, el pan fresco/congelado es el más consumido en los hogares, con más de un 80% de la cuota de mercado, siendo el resto pan industrial.

Los perfiles sociodemográficos de los mayores consumidores de pan son: las parejas con hijos, con una evolución en el consumo de un 1,6%, y los adultos sin hijos o retirados, que registran una importante subida en la evolución del consumo de pan, de casi un 8%.

Galicia, Andalucía y Castilla La Mancha son las CCAA que registran un mayor consumo de pan, mientras que Madrid, Cataluña y Valencia, todas ellas grandes ciudades, son las que menos.

En cuanto a los datos del MAPA, a cierre de año 2018, relativos al pan industrial, éstos son positivos, creciendo tanto en volumen cómo en valor ( 1,8% y 3,9% respectivamente). Datos tras lo que se ha registrado: un precio medio un 2,1% superior al año 2017; un incremento en el consumo de un 1,4% y un 3,5% de gasto per cápita respecto al año anterior.

Además, destacar que el pan fresco integral sólo representa un 5,7% del total del pan, habiendo sufrido un descenso notable en el consumo, del 21,3%, en volumen y del 21,7% en valor.

Por último, se ha mencionado que la nueva Norma de Calidad del Pan pronto saldrá publicada en el BOE, una norma en la que el MAPA ha trabajado intensamente con las distintas partes implicadas; y que podría servir de ejemplo para otros sectores.