Los españoles gastamos al año 13.000 millones de euros en carne (fresca y charcutería), lo que supone el 16% del gasto total de gran consumo. Aún así, el pasado año sus ventas no subieron, aunque en conjunto el sector creció un 0,8%.

Según un informe presentado por Nielsen en el Congreso Aecoc de Productos Cárnicos, celebrado en Lérida, estos datos contrastan con "el momento espectacular de otros frescos", como las frutas y las verduras, que en 2016 crecieron el 8,6% y el 4,5%, respectivamente. Además, hay que tener en cuenta que, en un contexto de subidas de precios generalizadas en las secciones de frescos, la carne fue la que menos se encareció (1,2%). En cambio, otros productos como el pescado o la fruta subieron por encima del 5%.

Los españoles gastamos al año 13.000 millones de euros en carne (fresca y charcutería), lo que supone el 16% del gasto total de gran consumo

En la división por carnes, dos terceras parte del gasto se corresponden con pollo y cerdo, aunque muestran una tendencia a la baja. Por su parte, el vacuno (que supone el 14%) se mantuvo estable, mientras que el cordero ganó presencia en la cesta de la compra, aunque de momento solo es un 5% de las ventas de carne fresca.

Salud y productos premium

Si 2016 fue un ejercicio plano para la carne fresca, la elaborada sí creció (2,1%). Según el informe, en esta sección de carnicería puede apreciarse "perfectamente lo que podríamos denominar como Consumer Sapiens", con unas particularidades que están haciendo evolucionar el mercado hacia tres ejes principalmente: salud, premium y conveniencia.

En este sentido, el consumidor percibe el pavo como un producto saludable; de hecho, esta carne supone ya el 15% del gasto anual en charcutería y se acerca a otras categorías, como el jamón York o el serrano, que se mantienen en la cesta de la compra y que suman, entre los dos, una tercera parte del gasto en elaborados cárnicos.

Por su parte, la tendencia a adquirir productos de alta gama es otro de los ejes de crecimiento de los cárnicos, ya que tres de cada diez consumidores están predispuestos a pagar un poco más por carnes (y pescados o mariscos) de primera. Un ejemplo son las salchichas premium, que aumentaron sus ventas un 8%. Aquí se incluirían especialidades (como las alemanas) por las que el consumidor sí está dispuesto a hacer un esfuerzo económico, ya que su precio es 2,5 veces superior a la media de la categoría.

En este sentido, el director de Ventas de Nielsen España, Pedro J. Domínguez, explica que "el consumidor de hoy lo quiere fácil, siente que tiene que cuidarse y se da un gustazo con cada vez mayor frecuencia".