AMDPress.- Las cuatro denominaciones de origen vitivinícolas de la comunidad aragonesa, Somontano, Cariñena, Campo de Borja y Calatayud, pidieron ayer en las Cortes la elaboración de una Ley del Vino de Aragón para "salvaguardar los intereses de los productores y elaboradores de la región". Los presidentes plantearon esta propuesta ante la Comisión Agraria con el objetivo de "ordenar la producción, elaboración y comercialización de los vinos aragoneses en el marco de la normativa española y comunitaria".

El sector se mostró partidario de aprovechar los medios humanos, técnicos, mecánicos y administrativos de las denominaciones de origen, separarlos de los órganos de dirección del Consejo Regulador y colocarlos bajo tutela de la Administración. Las cuatro denominaciones aragonesas cuentan con 34.000 hectáreas cultivadas, 9.600 viticultores y un centenar de bodegas.