Según un estudio elaborado por ProVeg Internacional, el mercado de alternativas a la carne a base de vegetales se duplicará en los próximos cinco años. Según las cifras de Markets and Markets, este mercado estaba valorado en 12.100 millones de dólares en 2019 y se prevé que crezca a una tasa anual de alrededor del 15%, llegando a casi 28.000 millones de dólares en 2025. En comparación, el mercado global de carne, solo se prevé que crezca un 3% al año.

Más allá de la carne, el queso de origen vegetal es el producto que más le gustaría ver en los supermercados a consumidores, según manifiesta el 65% de los encuestados. De hecho, más de la mitad de las personas que participaron en la consulta, el 55% concretamente, habían consumido este producto en los últimos tres meses.

Mientras tanto, las comidas preparadas hechas exclusivamente con vegetales son el segundo producto más demandado por los “reducetarianos” y el tercero por los veganos. Además, a los “reducetarianos” también les gustaría ver más alternativas a la carne basadas en plantas, mientras que los veganos reclaman más productos horneados y chocolates.

El queso de origen vegetal es el producto que más le gustaría ver en los supermercados a consumidores, y las comidas preparadas son el segundo producto más demandado por los “reducetarianos” y el tercero por los veganos

“Tanto el queso a base de plantas como las comidas preparadas representan enormes oportunidades de crecimiento. Recomendamos a los fabricantes que se centren en ampliar sus gamas de estos productos de gran demanda y, particularmente en el caso de los quesos de origen vegetal, que trabajen para mejorar el sabor y la textura. Los datos respaldan la opinión de que los quesos a base de plantas asequibles y de buena calidad tienen una buena oportunidad para penetrar, capturar y retener a una gran parte del mercado, en un sector lucrativo y de rápido crecimiento”, explica Verena Wiederkehr, directora de industria alimentaria y venta minorista de ProVeg International.

Por otro lado, la leche vegetal presenta la mayor tasa de consumo. Más del 90% de las personas en todos los países consultados la habían consumido en los últimos tres meses. Sin embargo, la compra y consumo de otros productos lácteos plant-based varían en función de cada país. Así, las tasas de consumo más altas de queso a base de plantas se encuentran en el Reino Unido y Bélgica y la más baja en Francia. Sin embargo, los consumidores daneses y británicos compran la mayor cantidad de mantequilla basada en plantas. Al mismo tiempo, los daneses son los que menos yogur a base de plantas consumen.

El estudio también revela importantes oportunidades de crecimiento en las alternativas vegetales a mariscos y huevos. Solo el 28% de los consultados ya han comprado y probado mariscos a base de plantas, mientras que, para las alternativas al huevo, la tasa de consumo es aún más baja, solo del 12%. Y esto a pesar de la fuerte demanda potencial para ambas categorías de productos, particularmente en el caso de alternativas de huevo entre los “reducetarianos”.

Además, los resultados del estudio de ProVeg Internacional también revelan que los consumidores desean ver más variedad en términos de tipos de productos, materias primas, texturas y sabores. A su vez, sobre los motivos que impulsan a la compra de alimentos de origen vegetal, las razones más comunes citadas fueron la curiosidad por probar nuevos productos, beneficios para la salud, confianza en una marca y sabor. Sin embargo, en cuanto a los atributos del producto, el precio fue el área principal de insatisfacción en casi todas las categorías.