En 2020, las ventas totales de Nestlé en España ascendieron a 2.050 millones de euros, un 2,7% más respecto al año anterior. En ese último año, el conjunto de la Región Ibérica, que comprende los mercados español y portugués, creció un 3,3% respecto al ejercicio anterior y cerró 2020 con una cifra agregada de 2.595 millones de euros.

La compañía resalta como clave para el crecimiento el esfuerzo realizado por todo el equipo humano en los momentos más complicados de la pandemia para atender la demanda y garantizar el suministro a clientes y consumidores. Gracias a ello y a pesar del impacto de las restricciones en el ámbito de la restauración, un canal muy relevante para Nestlé en España, las ventas en el ámbito nacional se mantuvieron en 1.342 millones de euros, con un ligero decrecimiento del 0,9%.

Las exportaciones de Nestlé España fueron, de nuevo, un motor de crecimiento. En concreto, aumentaron en volumen (+5,5%) y en valor (+10,4%) alcanzando una cifra de negocio de 707 millones de euros, lo que representa el 35% de las ventas totales.

La actividad en el canal de restauración sufrió directamente el impacto del cierre de establecimientos desde el inicio de la pandemia lo que, a su vez, provocó un trasvase de volumen a las categorías que se venden directamente en los hogares. No obstante, la subida de estas últimas no pudo compensar, a nivel de ventas locales, el impacto negativo en el canal Fuera del Hogar. Entre las categorías de venta a hogares, las que experimentaron un mayor crecimiento fueron las bebidas de café, tabletas de Chocolates Nestlé, cereales de desayuno, masas refrigeradas Buitoni, platos preparados en lata de Litoral y productos de alimentación para mascotas de Purina.

Además, el año pasado se caracterizó por la búsqueda de productos básicos y una menor presencia en el punto de venta como consecuencia del nuevo escenario marcado por el coronavirus. A pesar de ello, la apuesta por las innovaciones y renovaciones de Nestlé aportaron cerca del 44% a la cifra de negocio. La sostenibilidad y la mejora nutricional de los productos continuaron siendo dos ejes fundamentales en materia de innovación, según explican desde la empresa.

“El año 2020 ha sido difícil para todos, para nuestras familias y para nosotros como sociedad. Un año que ha afectado a nuestra vida personal y también a nuestro trabajo de una manera que nunca hubiéramos imaginado. Pero también han sido meses de dar lo mejor de nosotros mismos y de ayudarnos para ir afrontando todos los retos que teníamos por delante. Por eso, quiero agradecer especialmente a nuestros empleados, proveedores, distribuidores… el esfuerzo que han hecho para que la pandemia del Covid-19 no nos parase y pudiéramos garantizar el suministro a clientes y consumidores en todo momento. Además, me enorgullece que lo hayamos logrado sin perder de vista el mayor desafío que tenemos como sociedad, el de la sostenibilidad. En un entorno sin precedentes, hemos doblado nuestros esfuerzos para seguir combatiendo el cambio climático y avanzar, entre otros, hacia las cero emisiones netas en 2050, la agricultura regenerativa y la energía renovable… porque de este camino dependerá nuestro futuro como Compañía y como sociedad”, con estas palabras resume Jacques Reber, director general de Nestlé España, "un año difícil que, sin embargo, también abrirá nuevas oportunidades".

Las inversiones superan los 52 millones de euros

Un año más, la compañía siguió apostando por sus 10 centros de producción en España reforzándolos con inversiones que superan los 52 millones de euros. La mayor parte, cerca de 45 millones de euros, se destinaron al ámbito de la producción y de estos, más del 18% se invirtieron en mejoras vinculadas a la sostenibilidad en línea con el compromiso de Nestlé de reducir el impacto medioambiental derivado de su actividad. Por otro lado, las inversiones en áreas de administración, ventas y tecnologías de la información ascendieron a 7 millones de euros.

Por negocios, las mayores inversiones se destinaron a cafés, chocolates, nutrición infantil y lácteos. Precisamente, gracias a los nuevos proyectos otorgados a las fábricas españolas como, por ejemplo, las salsas halal elaboradas en la planta de Miajadas (Cáceres) con destino a Oriente Medio o la leche condensada que se exporta a Australia desde la fábrica de Pontecesures (Pontevedra). En volumen, el 57% de la producción de las fábricas de Nestlé España se destinó a la exportación.

Año de desafíos 

Tras la irrupción de la pandemia y como sector esencial, la compañía destinó todos sus esfuerzos a garantizar la seguridad de sus empleados, asegurar la producción y el suministro de los productos a clientes y consumidores y apoyar a la comunidad en los momentos más críticos. Para ello, se implementaron toda una serie de medidas excepcionales que ascendieron a más de 18 millones de euros.

Parte de ellas fueron dirigidas a dar apoyo a sus empleados de las fábricas y centros de distribución que fueron esenciales en las primeras semanas de confinamiento, así como a adaptar y reforzar todas las medidas de prevención y seguridad ante el Covid-19 e integrarlas en las rutinas de los centros de trabajo y de los empleados. Así pues, la compañía suministró a los trabajadores todos los equipos de protección necesarios (guantes, mascarillas, gel desinfectante…), adecuó todos los espacios en fábricas, oficinas y centros logísticos a la nueva situación y ofreció asesoramiento médico en todo momento, entre otras medidas.

Además, la empresa se volcó en numerosas acciones solidarias de apoyo a la comunidad durante todo el año como, por ejemplo, las donaciones de miles de mascarillas al inicio de la pandemia cuando resultaba difícil tener disponibilidad de estas, pero también entrega de alimentos a diferentes colectivos como sanitarios, transportistas y familias cuando más lo necesitaron.